Buscan cuidar la naturaleza y resolver problemas sociales para crear una nueva forma de negocio.
Utilizar la fuerza del mercado para solucionar problemas sociales y ambientales: ese es el objetivo de las empresas B. Crear productos ecológicos, manipular correctamente los residuos, utilizar energía renovable o emplear personas de sectores vulnerables son algunas de las acciones que estas compañías o emprendimientos deben realizar para obtener esta certificación.
Este movimiento, que nació en Estados Unidos y Canadá en el año 2006 y luego se extendió por América Latina de la mano de Sistema B, cuenta con 2933 empresas en el mundo, y en Argentina, casi 100. ¿El objetivo? Cambiar la manera de medir el éxito de una empresa, que no sea solo por su rédito económico, sino también por el valor social y ambiental que genera, es decir, su triple impacto, según explicó Guillermo Navarro, coordinador de UNCuLAB, perteneciente a la Secretaría de Extensión y Vinculación de la UNCUYO.



