Recalentar pizza en casa es una tarea arriesgada: el microondas la deja blanda, el horno la seca, y a veces simplemente ya no sabe igual. Pero un sencillo truco con dos ingredientes comunes en cualquier cocina está revolucionando la forma de revivir una pizza fría, ¡y el resultado es sorprendentemente delicioso!
El truco con 2 ingredientes para recalentar la pizza
Para disfrutar de una pizza recalentada que sepa casi como recién hecha, es importante elegir el método adecuado. Por eso, el truco consta de dos opciones, según la textura que desees.
La primera alternativa es recalentar en la sartén, una opción muy elegida entre los amantes de la pizza. Al usar una sartén, puedes lograr una base crujiente y un queso perfectamente derretido. La clave es calentar la sartén a fuego medio-bajo y cubrirla con una tapa para que el calor se distribuya de manera uniforme. Sin embargo, este método puede ser más lento, ya que requiere tiempo para calentar cada porción individualmente.
Si buscas una textura crocante, deberás usar estos ingredientes y seguir los siguientes pasos:
- Una sartén antiadherente
- Unas gotas de agua (1 a 2 cucharadas grandes)
- Rebanada de pizza fría.
- Luego de reunir los ingredientes, calienta a fuego medio durante 2 a 3 minutos, sin tapar, para que la base quede crujiente.
- Luego, agrega 1 o 2 cucharadas de agua al borde de la sartén (sin tocar directamente la pizza).
- Tapa inmediatamente y deja que el vapor actúe por unos 30 segundos a 1 minuto.
El truco aprovecha el calor seco de la sartén para devolver el crujiente a la masa, mientras que el vapor generado por el agua reactiva los aceites y suaviza el queso y los ingredientes sin resecarlos.
Si lo que prefieres es más rápido y blanco, esta es tu opción ideal. Calentar en el microondas; sin embargo, este truco tiende a dejar la base de la pizza blanda y el queso puede derretirse de manera desigual. Esto es lo que necesitarás:
- Plato
- Microondas
- Vaso de agua en el microondas junto con la pizza, lo que ayuda a mantener la humedad y evita que la masa se vuelva gomosa.
Este método es ideal para cualquier tipo de pizza ya sea delgada, con borde grueso, recalentada, artesanal o de restaurante, congelada.






