Generalmente, por el paso del tiempo, la humedad, el uso y el desgaste, los pisos se pueden abrir y romper poco a poco. La madera es un material muy sensible a la humedad, el polvo, los pegotes, la mugre y la suciedad en general.
Cuando un piso se empieza a levantar o una tabla se sale hay que actuar rápido Si las tablas se rompen o llenan de astillas, solucionar el problema va a ser un poco más dificil.
Cómo arreglar los pisos de madera cuando se rompen o se desgastan
Antes de realizar cualquier truco, hay que pensar en qué casos vale la pena arreglar los pisos de madera. Cuando el material ya está podrido o muy roto, conviene llamar a un experto para que lo arregle.
Cuando los pisos tienen rayones, golpes, hundimientos, separaciones en las tablas, se han despegado algunas piezas del parquet o han perdido barniz las tablas, es posible arreglarlas. Lo mismo si los pisos se han roto por alguna plaga o insecto.
Cuando el daño de los pisos es estructural, se pueden cambiar un par de tablas. Si la tabla está desencajada, se puede usar un pequeño martillo para realizar golpes suaves y colocarla en su lugar.
Cuando solo se han roto esquinas o pequeñas partes de la madera, se pueden reparar con una pastina similar a la madera, color marrón, o usar un poco de pintura sobre la pastina clásica.
Para nivelar los pisos de madera, se puede realizar un pulido o lijar a mano para que las tablas tengan el mismo nivel.
Para arreglar un piso que ha perdido barniz o se ha dañado por la humedad, conviene comprar una laca plastificante junto con un tonalizador para devolver el color a la madera.
Si los pisos de madera tienen hongo o moho, se pueden limpiar con una mezcla de agua y vinagre blanco antes de repararlos.
Cómo limpiar y cuidar los pisos de madera para evitar que se rompan
Lo mejor es barrer los pisos de madera semanalmente para retirar el polvo que se acumula entre las tablas. Se peude usar una aspiradora de pico fino para retirar la tierra.
Uno de los pincipales enemigos de la madera es la humedad. Los pisos de este material se pueden limpiar con un trapo humedo pero se tienen que dejar secar bien.
Evita productos abrasivos y dañinos como la lavandina o el amoniaco. Existen productos comerciales específicos para limpiar madera sin dañarla.





