Durante años, las inundaciones fueron una de las mayores amenazas para la ciudad de Róterdam, en los Países Bajos. Para reducir ese riesgo, el país desarrolló un enorme puerto que forma parte del sistema de defensa costera.
El puerto más grande de Europa se expande y le gana 2.000 hectáreas al mar para proteger a una ciudad de las inundaciones
Es una de las mayores puertos del mundo y forma parte del sistema que protege a los Países Bajos de las tormentas del mar del Norte.

Diseñado para contener el avance del agua este es uno de los proyectos de ingeniería hidráulica más ambiciosos del mundo y busca contener el avance del agua que está expuesto a tormentas provenientes del mar del Norte.
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El país que construyó un puerto gigante para protegerse de las inundaciones
Se trata de Maasvlakte 2, una extensión ganada al mar ubicada en el puerto de Róterdam. El puerto, fue inaugurado en 2013 tras cinco años de construcción, añadió unas 2.000 hectáreas de nuevo terreno al litoral neerlandés. Para crearla se utilizaron cerca de 240 millones de metros cúbicos de arena, extraídos del fondo del mar y depositados mediante dragas especializadas. Aunque su objetivo principal fue ampliar el puerto más grande de Europa, el proyecto también reforzó la protección de la costa frente a la erosión y el aumento del nivel del mar.
El puerto forma parte de una estrategia mucho más amplia conocida como Delta Works, considerada por la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles como una de las siete maravillas del mundo moderno. Este sistema integra diques, barreras móviles, esclusas y obras costeras que comenzaron a construirse tras la devastadora inundación de 1953, cuando una tormenta provocó la muerte de más de 1.800 personas en los Países Bajos.
La apuesta de este país para contener el avance del mar
Además de ampliar la infraestructura portuaria, Maasvlakte 2 fue diseñada para trabajar junto con las defensas costeras existentes. Su ubicación y sus extensas playas artificiales ayudan a disipar parte de la energía de las olas antes de que alcancen el continente. Al mismo tiempo, el nuevo litoral permite reforzar las dunas naturales, que funcionan como una barrera adicional frente a temporales y marejadas.
Este puerto también incorporó criterios ambientales. Parte del área marina afectada por la expansión fue compensada con la creación de nuevas reservas naturales y zonas protegidas para aves y fauna marina. Además, las terminales fueron preparadas para operar con altos niveles de automatización, convirtiendo al puerto de Róterdam en uno de los más avanzados del mundo para el movimiento de contenedores y mercancías.