Cuando hablamos de parques nacionales, se refiere a las áreas del territorio que se encuentran protegidas debido a su valor ecológico, histórico y cultural. En el mundo, estos espacios se crean con el objetivo principal de conservar la biodiversidad existente en ellos y preservar sus recursos naturales para las generaciones futuras.
El Parque Nacional cuya erosión creó la cuarta montaña más alta del mundo y un paisaje digno de ver
El mundo alberga millones de Parques Nacionales, pero muchos pasan desapercibidos. Hoy te contamos sobre uno se encuentra en Etiopía
Es por eso, que en el corazón del Cuerno de África se esconde uno de los paisajes más impactantes del planeta. Se trata del Parque Nacional de Simien, un área protegida en el norte de Etiopía cuya intensa erosión natural dio forma a montañas colosales, entre ellas el imponente Ras Dashen, considerado la cuarta montaña más alta de África.
Fundado en 1969, el parque se convirtió en uno de los primeros santuarios naturales de la región y hoy es reconocido mundialmente por su biodiversidad, su relieve dramático y sus panorámicas que parecen sacadas de otro planeta.
El Parque Nacional cuya erosión creó la cuarta montaña más alta de Etiopía
Lo que hoy deslumbra a viajeros y científicos es el resultado de millones de años de actividad volcánica y erosión. Las Montañas Simien surgieron a partir de antiguas formaciones volcánicas que, con el paso del tiempo, fueron talladas por el viento, la lluvia y los cambios climáticos extremos.
El resultado fueron profundos cañones, acantilados vertiginosos que superan los 1.500 metros de caída y mesetas elevadas que parecen flotar sobre las nubes. En este escenario se alza el Ras Dashen, con más de 4.500 metros sobre el nivel del mar, convirtiéndose en la cumbre más alta de Etiopía y una de las más desafiantes del continente africano.
El Parque Nacional de Simien no solo es impactante por su geografía. También alberga especies únicas que no existen en ningún otro lugar del mundo como el gelada, un primate conocido como “mono de corazón sangrante”, el íbice de Walia, una cabra montés en peligro de extinción y el lobo etíope, uno de los cánidos más raros del planeta.
Gracias a su valor ecológico y paisajístico, el parque fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, consolidándose como uno de los destinos naturales más importantes de África.
Cuando fue creado en 1969, marcó un precedente en la conservación ambiental en Etiopía. En ese momento, la región comenzaba a tomar conciencia sobre la necesidad de proteger ecosistemas frágiles frente al crecimiento poblacional y la presión ganadera.
Hoy, en día representa una fuente de turismo sostenible que beneficia a comunidades locales.
Características de este Parque Nacional
- Se fundó oficialmente en 1969, convirtiéndose en uno de los primeros santuarios naturales de la región.
- En el año 1978, la UNESCO lo incluyó en su primera lista de sitios declarados Patrimonio de la Humanidad.
- Tiene una superficie de unas 16.500 hectáreas.
- Situado en la región de Amhara, al norte del país.
- Una erosión creó su paisaje, con picos que superan los 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar.
- Tiene capacidad para albergar vida en condiciones extremas.
- Sus senderos atraviesan valles profundos, mesetas elevadas y miradores naturales desde donde el horizonte parece infinito.






