Lo cierto es que alrededor del mundo hay miles de mares con características únicas, muchos son fundamentales porque en ellos residen gran parte de la biodiversidad, además, son los verdaderos pulmones del planeta. Sin embargo, poco se habla del mar más extenso a nivel mundial con números abismalmente grandes.
Para los seres humanos, los mares son lugares para el ocio, las vacaciones y la contemplación. Son imprescindible para alimentar países, gracias a la pesca de la misma manera que para la actividad turística, que tantos beneficios reporta a algunos países como el nuestro. Pero en esta ocasión, dejaremos de lado ciertas especificaciones para adentrarnos en el mundo de las curiosidades.
Entre los mares más grandes del mundo está el Mar Arábigo superando al Mar Caribe y al Mar de la China Meridional.
El Mar Arábigo: la inmensidad que conecta seis naciones y guarda profundidades inesperadas
Desde la cubierta de un carguero hasta la playa de una isla coralina, el Mar Arábigo se percibe de múltiples maneras como por ejemplo, vía de comercio, despensa de pescadores y frontera natural.
En superficie, su extensión impresiona, tiene más de 3.862.000 km² lo convierten en uno de los mares más grandes del planeta fuera de los océanos. Esa vastedad explica por qué las corrientes y los monzones que lo afectan regulan el clima y la productividad marina en toda la cuenca del Índico. Bajo esa inmensa lámina, sin embargo, hay un mundo distinto con zonas abisales que descienden hasta los 4.600 metros, donde la oscuridad y la presión crean ecosistemas únicos y aún poco explorado
Esa dualidad de superficie gestora de rutas y profundo reservorio de vida marca también la relación entre el mar y los seis países que toca. Yemen y Somalia comparten costas que han sido durante siglos canales de intercambio; Pakistán y Omán cuentan puertos estratégicos que conectan al subcontinente indio con Oriente Medio; India sostiene áreas de pesca vitales para millones; y las Maldivas, con su naturaleza insular, dependen del mar para el turismo y la pesca artesanal. Todos, en distinto grado, buscan equilibrar explotación y conservación.
Este mar se comunica con el Mar Rojo por el Golfo de Adén, a través del estrecho de Bab-el-Mandeb. Por otro lado, el Golfo de Omán, al noroeste, sirve de punto de conexión entre el Mar Arábigo y el Golfo Pérsico. Además, hay varias islas en el Mar Arábigo. Las más importantes son las islas Laquedivas (India), Socotra (Yemen), Masirah (Omán) y la isla Astola (Pakistán).






