Emprendedores

El joven mendocino creador de una vacuna contra bacteria letal para niños sumó otro logro mundial

Tras lograr el segundo lugar en una prestigiosa competencia en Francia, el lavallino Uriel Miralles, asociado con el cordobés Jeremías Conrero, sigue posicionando a nivel internacional su emprendimiento BioSpi

Por UNO

Uriel Miralles, joven mendocino de 23 años, oriundo de Lavalle y ex jugador de básquetbol suma logros y prestigio. Y no se conforma. Con su amigo y socio, el cordobés Jeremías Conrero, alcanzó el segundo puesto en el llamado Mundial de Biotecnología, realizado en Francia.

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Orgullosos, Uriel y Jeremías muestran en Francia la bandera argentina con el logo de BioSpi.

Orgullosos, Uriel y Jeremías muestran en Francia la bandera argentina con el logo de BioSpi.

El segundo puesto en Francia

Uriel le recordó a Diario UNO que "primero quedamos seleccionados entre las 5 mejores startups de América. Nos sumamos a las 5 mejores de Europa y las 5 mejores de Asia. Todos los elegidos nos impusimos entre más de 350 proyectos".

Estudiante de la Universidad Nacional de San Luis, Miralles contó a Diario UNO que fueron los primeros en llegar a Francia y que para pagar el tícket de ingreso al evento debió trabajar como voluntario todo un día en distintas actividades.

"Estuvimos dos días en el stand asignado en un predio por el que pasaron casi 7 mil personas. Se nos acercaban para consultarnos y nosotros en 2 o 3 minutos les explicábamos de nuestro proyecto. Hicimos muchos contactos allí y hubo varios interesados en ser partes de BioSpi", continuó su relato.

Lo mejor fue que se nos arrimaron inversores y líderes de biología sintética en el mundo. Tuvimos muy buenas críticas y eso nos subió el ánimo Lo mejor fue que se nos arrimaron inversores y líderes de biología sintética en el mundo. Tuvimos muy buenas críticas y eso nos subió el ánimo

La competición abarcó tres categorías: Biomonofactura y Software (la de Uriel y Jere), Medicina y Diagnóstico y Alimentación y Agricultura.

Del desánimo a la emoción

Miralles destacó que "el jurado fue muy exigente. Con Jere vimos que salió todo bien con nuestra exposición y con las respuestas a los evaluadores, todos pretigiosos, representantes de compañías muy reconocidas en el orden mundial, fondos de inversiones, especialista en regulaciones..."

Pero enseguida aclaró: "Nos hicieron buenas críticas aunque terminamos desanimados porque los otros proyectos estaban en un etapa o estadio mayor, respaldados por universidades importantes y empresas grandes. Eso nos bajó las expectativas".

"Más nos desanimamos -recordó- cuando empezaron por las menciones especiales y no aparecíamos enn inguna. Pero de pronto Jeremías advirtió que estábamos en la pantalla entre los mejores. Nos emocionamos mucho al saber que ganamos en nuestra categoría y fuimos a la final con las otras dos categorías".

Miralles y Conrero debieron volver a exponer y sumaron conceptos y datos claves: "Habíamos recuperado tanto el entusiasmo que pensamos que podíamos ganar la final pero quedamos segundos. Otra vez nos agarró como un bajón. Claro, después en frío caímos en que fuimos segundos a nivel mundial y nos súper emocionamos".

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En la bandera que portan Moralles y Conrero se observa arriba la mención a los municipios de los que son oriundos: Lavalle (Mendoza) y Pozo del Valle (Córdoba).

En la bandera que portan Moralles y Conrero se observa arriba la mención a los municipios de los que son oriundos: Lavalle (Mendoza) y Pozo del Valle (Córdoba).

Quién es Uriel

Uriel Miralles nació en Lavalle, es ex jugador de básquet y estudiante avanzado de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia de la Universidad Nacional de San Luis.

Estudia y vive en San Luis y por lo menos una vez al mes vuelve a Lavalle. Allí lo esperan su mamá, su papá, sus dos hermanos menores y su novia. También están su tía y primos y los amigos y amigos que cosechó en su paso por la escuela primaria y secundaria Nuestra Señora del Rosario y como jugador de básquet.

Alto, de casi dos metros (1,95 para ser precisos) Miralles comenzó a destacarse como ala pivot en los equipos de la Municipalidad de Lavalle. También se puso la camiseta de la Unión Deportiva San José, club que le vio buenas condiciones y se lo llevó.

Pero después se fue a San Luis y allí fichó para uno de los clubes más importantes de esa provincia, destacado por su participación en competencias federales: GEPU (Gimnasia y Esgrima Pedernera Unidos).

El estudio le consumió el tiempo y debió dejar el baloncesto para meterse de lleno en su carrera y así es como ahora, con 23 años, está en cuarto año, el penúltimo que le queda para recibirse en la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia.

El compañero de Uriel

Jeremías Conrero es el compañero de Uriel Miralles en el proyecto de la vacuna contra el Campylobacter. Vive y trabaja en su pueblo natal, Pozo del Molle, Córdoba, ubicado a unos 200 kilómetros de la capital de esa provincia.

Tiene 25 años, dos más que su amigo mendocino con quien es socio fundador de BioSpi. Es técnico superior en Mecatrónica, egresado de la sede Córdoba de la Universidad Tecnológica Nacional. Cuenta su trayectoria un paso por Mendoza porque estudió tres años Ingeniería Mecatrónica en la UNCuyo.

En su ciudad cumple tareas toda la mañana en la empresa Agromec y por la tarde se conectan con Uriel para trabajar en el proyecto que ambos motorizan. A Uri lo conoció precisamente en Mendoza en un congreso de ciencia, tecnología e innovación.

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Uriel Miralles con otros de los participantes del Mundial de Biotecnología.

Uriel Miralles con otros de los participantes del Mundial de Biotecnología.

El trabajo de BioSpi

BioSpi es un proyecto de investigación, creado por Miralles y Conrero, que aspira a ser una empresa dedicada a la biotecnología con un enfoque innovador en terapias biológicas sostenibles. Actualmente está desarrollando una vacuna oral, de bajo costo, sostenible, que no requiere de inyección ni refrigeración para tratar la campilobacteriosis. Esta enfermedad es una diarrea crónica producida por una bacteria denominada precisamente campylobacter, la cual es resistente a los antibióticos y tiene mayor efecto en los pollos de engorde.

Junto a científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet-UNSL), de la Universidad Católica de Cuyo y del Centro de Estudios Fotosintéticos y Bioquímicos (Cefobi) en Rosario, los estudiantes propusieron una solución innovadora para poder afrontar esta enfermedad propia de las granjas de engorde.

No hace falta irse del país, sino que desde lo local se puede exportar el conocimiento que uno va generando. Con BioSpi de a poco lo estamos haciendo No hace falta irse del país, sino que desde lo local se puede exportar el conocimiento que uno va generando. Con BioSpi de a poco lo estamos haciendo

Por estos días, los creadores de BioSpi, ya en Argentina, están entre los 10 finalistas de un concurso de tecnoemprendores en el Instituto Balseiro, en Bariloche.

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