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El final de un emblema de la zona Este: El Palacio de la Pizza

Cerró la pizzería más emblemática de la región Este de Mendoza y la noticia conmocionó a todos. La última dueña dejó un adiós angustiante. La zona llora el fin de una época

Cerró, después de una sucesión de hechos dolorosos, la pizzería más emblemática de la región Este de Mendoza. El Palacio de la Pizza fue un reducto simple, humilde, que en la rivera del barrio San Pedro, de San Martín, desde los 70s creó el mito de que allí se comían "las mejores pizzas del mundo". Su última responsable dejó un audio tremendo, angustiante, conmovedor.

El último capítulo de este entrañable sitio, se comenzó a escribir en 2020 cuando a Oscar Ruarte, el Tapón Ruarte como lo conocían todos, se le complicó su diabetes. Había sido mozo de la pizzería y, después del fallecimiento de su fundador y emblema, el "Gordo" Espinoza, se hizo cargo del comercio.

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Un amigo del Tapón, profesional del Hospital Perrupato y que lo atendió, cuenta que "era paciente diabético. Se le complicó una infección en un dedo y le tuvieron que amputar un pie. Un cuadro de depresión y esa infección hicieron que terminara internado en terapia intensiva por complicaciones respiratorias y terminó falleciendo, aún siendo muy joven". Fue la primera mitad de la primera ola de la pandemia y la familia estaba intentando recuperar el comercio, pese a que ya había sufrido un importante robo de mercadería.

Este amigo cuenta que el Tapón, "había armado una banda de cuarteto, la banda Cucurucho, con los hijos de su pareja, así que sus últimos dos años de vida fueron muy felices".

Después de la muerte de Ruarte la pizzería fue atendida por su pareja y los hijos y así se mantuvo hasta este martes a la madrugada. El miércoles el local amaneció robado nuevamente. Y fue demasiado. Los responsables eligieron seguir haciendo pizzas en su domicilio, solo para reparto. Así lo cuenta la mujer de Ruarte, en este audio:

El desgarrador adiós de la última dueña del Palacio de la Pizza

Dice una fábula que primero fue El Palacio de la Pizza, después el barrio San Pedro, luego San Martín y finalmente el resto del mundo. Pero los datos despojados de emoción, indican que la pizzería fue creada por el "Gordo" Espinoza en los 70s, casi junto a las primeras casas del San Pedro. Espinoza había aprendido el oficio en la famosa pizzería Capri, en Mendoza, y se había decidido instalar su propio negocio en San Martín.

En el barrio fue todo pena. Pero, para tener una versión de primera mano, mejor es dejar hablar a uno de los memoriosos:

"Mire, yo le voy a contar. Tal vez algo le sirva. Cuando yo era pibe, 7, 8 años, siempre íbamos, en verano por lo general, a ver boxeo al club San Martin, con mi viejo y el Cholo Bravo, empleado histórico en la finca de mi papa. A veces iba mi vieja también, o mi hermano. Yo iba siempre. Iba por el boxeo, pero también porque después, seguro, íbamos a comer al Palacio de la Pizza, en el barrio San Pedro.

El Palacio era, y fue siempre, un patio delantero grande, ideal para comer en verano, con la pizzería con un saloncito atrás. Mostrador y, acodado en él, el gordo Espinoza. Al fondo del salón una pared con un hueco por donde uno pispeaba que ahí atrás se laburaba, con mucho calor. Por el hueco pasaban las pizzas. El menú era sencillo: pizza común, doble queso o especial con jamón y morrones. Para tomar, cerveza, vino tres cuartos y gaseosa de litro envase de vidrio, familiar, rendidora.

Mi viejo y el Cholo podían charlar desde las peleas que acabábamos de ver, de la cosecha y el laburo de la finca, de política o de Isabel Sarli… El lugar estaba siempre lleno, familiar, de laburantes y sus familias.

Muchos años después, terminé viviendo en el barrio y yendo con mi familia. Don Espinoza se había muerto, pero la pizzería seguía igual, a cargo ahora del compañero Ruarte. Fui por última vez con mi hijo en verano, justo antes que empezara la pandemia, una noche que quedamos solos para cenar. Y le conté esta misma historia. Si hay cielo, y creo que lo hay, espero ir... y que haya boxeo, y que mi viejo y el Cholo le pidan a don Espinoza una común, media doble, una cerveza y una coca pal pendejo, todas las noches".

Ahora, solo a domicilio

Familia Ruarte

Manzana 37 casa 8 del barrio San Pedro

Teléfono: 2634571798