Varios fenómenos meteorológicos de todo tipo han sucedido a lo largo de los años, pero a mayoría no conoce sobre este increíble fenómeno que sucede en varios países e inspiró una de las pinturas más famosas del mundo. A continuación te contaremos todos los detalles.
Una pintura histórica
Según Los Angeles Times, una nueva teoría propuesta esta semana por un equipo de investigadores noruegos, las líneas rojas y amarillas que aparecen en el cielo son probablemente una descripción realista de un raro tipo de nube que aparece de tanto en tanto a grandes alturas en el norte de Europa.
“Hoy en día, el público en general dispone de mucha más información científica que en esa época y él seguramente nunca había visto estas nubes”, explica Helene Muri, investigadora de la Universidad de Oslo quien presentó los resultados del estudio durante el congreso anual del Sindicato de Geociencia Europea en Viena.
Esta inusual imagen del cielo en el cuadro había sido atribuida anteriormente a los efectos de la poderosa erupción del volcán Krakatoa, en Indonesia, ocurrida 9 años antes de que Munch lo pintara.
Sin embargo, los investigadores argumentan que la forma de las ondas pintadas por Munch se asemejan en mucha mayor medida a las nubes estratosféricas polares de tipo 2.
Un extraño fenómeno
Las nubes estratosféricas polares (PSC) desempeñan un papel fundamental en la formación del agujero de ozono en la Antártida y el Ártico. Las PSC proporcionan superficies donde se producen reacciones químicas heterogéneas. Estas reacciones conducen a la producción de radicales libres de cloro en la estratosfera, que destruyen directamente las moléculas de ozono.
Las nubes de tipo II, también conocidas como nubes nacaradas o de madreperla, están compuestas de cristales de hielo y se forman cuando las temperaturas están por debajo del punto de congelación del hielo (normalmente por debajo de -78 °C).





