La historia del descubrimiento de un barco hundido en el mar Báltico tomó un rumbo fascinante durante los últimos meses tras las nuevas investigaciones. El hallazgo ocurrió en julio al sur de la isla sueca de Öland, captando la atención de la prensa internacional por el misterioso cargamento sumergido.
El descubrimiento de un naufragio era más importante de lo que se creía: estaba destinado al zar de Rusia
El reciente descubrimiento marino al sur de Suecia sacó a la luz botellas de champagne que viajaban hacia el antiguo Imperio de Rusia.
Las aguas de la región funcionaron como una cámara natural para preservar los restos del naufragio en perfectas condiciones durante la temporada invernal. Las expediciones retomaron su curso a fines de abril, aprovechando las bajas temperaturas que otorgan una claridad visual ideal para las tareas de fotografía.
Los investigadores lograron recuperar varias botellas de agua mineral Seltzer junto con envases del reconocido champagne Louis Roederer, contando con el apoyo financiero de ambas marcas.
Un experto de la empresa francesa acompañó a los profesionales en la misión marina para brindar un asesoramiento preciso sobre la mercancía. Su conocimiento resultó clave para elegir las piezas más valiosas del lote abandonado.
Un descubrimiento imperial
Los frascos rescatados viajaron rápidamente hacia los laboratorios centrales de Louis Roederer en la ciudad de Reims para someterse a distintos análisis químicos. Los resultados indicaron con alta probabilidad que la bebida data del año 1850, formando parte de un envío exclusivo para la corte del Imperio zarista.
El prestigioso lote pertenecía a un pedido especial para los banquetes de Alejandro II, monarca que gobernaba las tierras rusas en aquella época.
Las pruebas de laboratorio arrojaron datos asombrosos sobre la composición de la bebida centenaria. El líquido conserva ciento diez gramos de azúcar por litro con un doce por ciento de graduación alcohólica, manteniendo sus propiedades casi intactas tras pasar más de un siglo en las profundidades.
Lo más llamativo del suceso radica en que el producto espumoso sigue siendo completamente apto para el consumo humano.
La compañía vitivinícola recibió las botellas con mucha alegría, planeando utilizarlas como el principal atractivo para la celebración de su aniversario número doscientos cincuenta el próximo año. Sumado a ello, algunas cadenas británicas de televisión iniciaron negociaciones para producir una serie documental sobre la expedición.
En pocas palabras
- Descubrimiento: hallan un naufragio con botellas de champagne destinadas al Imperio ruso.
- Cargamento: botellas de champagne Louis Roederer de 1850, aptas para consumo.
- Destino: el cargamento estaba destinado al zar Alejandro II para banquetes imperiales.






