Descubrimientos

El descubrimiento arqueológico en México que revela cómo era la cacería de mamuts hace millones de años

El descubrimiento ya descrito fue realizado en su momento por los investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México

A finales de 2019, el mundo quedó impactado a raíz de un ancestral descubrimiento. Gracias a este, los especialistas pudieron comprender muchas cosas sobre los primeros seres humanos.

Después de un exhaustivo trabajo de diez meses de excavación, los arqueólogos encontraron en el norte de México restos de al menos 14 mamuts lanudos en históricas trampas realizadas por los individuos de aquella época.

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El revelador descubrimiento arqueológico que impactó a México y tiene millones de años

El descubrimiento ya descrito fue realizado en su momento por los investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México. (INAH)

Después de un arduo trabajo, los arqueólogos encontraron más de 800 huesos de mamuts que estaban divididos en dos fosas. Estas, perfectamente, podrían ser consideradas como las primeras trampas oficiales hacia este tipo de animal.

Si bien el descubrimiento tuvo su localización en Tultepec, al norte de la ciudad, fueron los mismos especialistas los que catalogaron al mismo de una gran relevancia mundial.

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Los restos y las trampas permitieron a los especialistas comprender más sobre la especie humana en aquella ancestral época, de la que nos separan 20.000 años, según lo estudiado en el descubrimiento.

Cómo era la cacería de mamuts en aquella época, según el descubrimiento

Los expertos encargados de revelar este descubrimiento aclararon como era la cacería de mamuts en aquella época: en grupos de 20 o 30 personas, los cazadores acorralaban a un ejemplar de la manada y lo dirigían hasta estas trampas especiales.

Una vez allí, el animal era rematado desde fuera de la misma, para iniciar un gran proceso de alimentación que duraba semanas e incluso meses. De hecho, la herramienta para cortar la carne eran las propias costillas del mamut.

Antes de comerlo, con sus órganos incluidos, los humanos de aquel entonces le rendían un culto a la presa en señal de agradecimiento, especificó otro descubrimiento anterior.