Cobraba y desaparecía

El condenado por el crimen de Alejo Hunau cometía estafas online desde la cárcel

El fiscal de Delitos Económicos Flavio D`Amore imputó a Diego Arduino por quedarse con el dinero de al menos una venta falsa de materiales de la construcción a través de Facebook. Fue condenado en 2007 por el asesinato del comunicador Hunau y está por recuperar la libertad

Diego Arduino, quien cumple condena por el crimen del comunicador Alejo Hunau, cometió estafas online desde la cárcel vendiendo materiales de la construcción a través de Facebook. Los cobraba mediante una billetera virtual y desaparecía de la virtualidad.

El caso está en manos del fiscal de Delitos Económicos Flavio D`Amore, quien lo imputó por estafa genérica luego de un operativo en la Penitenciaría que incluyó el secuestro de teléfonos celulares, de tarjetas SIM y de documentación con anotaciones referidas a las operaciones comerciales.

Arduino fue condenado en 2007 a 16 años de prisión por el asesinato de Hunau, ocurrido en noviembre de 2004. Técnicamente está a punto de recuperar la libertad plena.

MENDOZA – CASO ASESINATO ALEJO HUNAU – MADRE ALICIA ONTIVERO – FOTOS ABALOS – 23/12/04
Alejo Hunau fue asesinado en 2004.

Alejo Hunau fue asesinado en 2004.

Durante la etapa fuerte de la pandemia de coronavirus le fueron rechazados dos planteos: la libertad condicional dado lo avanzado del cumplimiento de la pena y la prisión domiciliaria por ser asmático frente al riesgo de contraer Covid.

Estafa online

Arduino fue imputado por el delito de estafa genérica por la denuncia de un particular, que expuso que pagó $30.000 por varillas de hierro para la construcción, cuya compra acordó por Market Place de Facebook.

La pesquisa determinó que el dinero había sido depositado en una billetera virtual que era de Arduino.

Actuaba, de acuerdo al informe de la Fiscalía de Delitos Económicos, como lo hacen los estafadores online: promocionaba mercaderías a través de perfiles virtuales falsos, cobraba y desaparecía de la red social dejando al comprador sin dinero ni mercaderías.

Esta modalidad de estafas se potenció durante la pandemia de coronavirus frente a las necesidades de comprar y vender bienes y servicios, operaciones restringidas por la imposibilidad de circular libremente.

La investigación determinó que los $30.000 que pagó el denunciante estaban en una cuenta de Diego Arduino, lo que activó la imputación y un allanamiento con requisa en la cárcel.

Tras el secuestro de celulares, tarjetas SIM y papeles con anotaciones sobre operaciones de venta online la pesquisa quedó orientada a determinar si el imputado actuó en complicidad con otras personas. Se sospecha de otros internos del penal aunque también se ha puesto la mira en otras personas.

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