Representantes de Wildlife Conservation Society (WCS) Argentina, la organización sin fines de lucro que adquirió y donó 40.000 hectáreas de La Payunia a la provincia de Mendoza, revelaron cuáles son los objetivos detrás de esta acción que contó con el financiamiento de otra fundación, Greater Good Charities.
El backstage de la gran donación de tierras en La Payunia: quién la financió, por qué y el deber del Gobierno
Greater Good Charities es la organización sin fines de lucro que le compró las tierras a un privado para donarlas a Mendoza. El compromiso del Gobierno
WCS Argentina busca preservar ambientes y especies silvestres en el país y hace 20 años que desarrolla proyectos de investigación y conservación en La Payunia, Malargüe.
El objetivo de esta donación en particular, dijeron a la periodista Stella López de Canal 7 y Diario UNO, es, por un lado, que se ponga en valor la reserva con servicios para explotar el turismo de naturaleza; y por otro, intensificar el estudio de la flora y la fauna de la zona.
Para poder comprarle las tierras a un privado, WCS Argentina contó con la financiación de otra organización internacional, Greater Good Charities.
La compra de 40.000 hectáreas en La Payunia
Grater Good Charities es una organización internacional sin fines de lucro que trabaja para amplificar el bien en el mundo. Subsiste gracias a donaciones con las que se involucra para ayudar personas, mascotas y a la conservación del planeta.
Hasta el momento, según su página oficial, lleva invertidos 750 millones de dólares en diversas misiones de caridad.
Martín Funes, gerente senior de Áreas Protegidas de WCS Argentina, explicó que las tierras adquiridas gracias a la financiación de la fundación, ya formaban parte de la reserva Payunia pero eran propiedad privada –como otras tantas hectáreas del total de 665.000 que la conforman.
Es la segunda vez que WCS Argentina adquiere tierras en la zona y las dona con cargo a la provincia. La primera fue de 20.000 hectáreas entre 2015 y 2020. “Los fondos los conseguimos de donantes interesados en contribuir a la conservación. Ellos aportan el dinero con el compromiso de que sean donados al Estado”, agregó Funes.
A su vez, la donación que se pacta con el Estado se realiza con cargo, es decir con obligaciones a cumplir por parte del donatario. En este caso, Mendoza asumió el compromiso de “mantener las tierras en el mejor estado posible”. Incluso, explicó Funes, “la intención es que sea recategorizada como parque provincial para que no haya sobre estas hectáreas ningún tipo de actividad extractivista como minería o petróleo, y ni siquiera ganadería”.
Lo que sí se podrán desarrollar en la zona son actividades de turismo de naturaleza e investigación científica.
“Para nosotros es importante. Lo que buscamos es promocionar La Payunia y que se ponga en valor con caminos y servicios necesarios para que la gente pueda conocerla y visitarla”, dijeron desde WCS Argentina.
En particular, “las tierras que se donaron a la provincia son clave para el desarrollo de una de las especies emblemáticas de la zona, el guanaco. Allí, acuden para su migración en la época de invierno porque son más bajas y les ofrecen el refugio que necesitan”, detalló Funes.
La organización planea continuar el proceso de compra y donación de hectáreas en La Payunia siempre que aparezcan oportunidades. Esto es, el financiamiento para su adquisición y también un propietario de la zona que quiera vender.
La investigación de WCS Argentina en La Payunia: gato andino, maras y guanacos
Andrés Novaro, director de conservación de WCS Argentina, contó que, junto a un equipo de investigación de Grater Good Charities, realizaron en La Payunia trabajos de investigación de flora y fauna.
“Se conoce poco acerca de la diversidad de especies en la zona. La idea es hacer una línea de base y empezar a monitorearla para ver cómo se recupera la flora después de la temporada de ganado y cómo empieza a cambiar con la protección que se le vaya a dar en el futuro”, explicó Novaro.
Hasta ahora, se tenía poca información sobre guanacos y alguna otra ocasional. Lo que se realizó ahora, con la compra de las hectáreas, fue una investigación más integral de la que participaron 9 personas.
La misma se desarrolló en marzo porque es la época en la que empiezan a llegar los guanacos a La Payunia. “También confirmamos la presencia de vizcachas, lo cual nos alegró mucho. Está la que hace cuevas y la de las sierras. También hay abundantes maras en la zona. Un ensamble de fauna muy interesante”, expresó.
En los acantilados se colocaron cámaras tendientes a confirmar la presencia del gato andino, un felino autóctono pequeño y en peligro de extinción, que es llamado el fantasma de los Andes, por los pocos avistajes que hay del mismo.
“Encontramos chinchillón (vizcacha serrana) y la vizcacha común que son las presas del gato andino. Y las hay en abundante cantidad así que creemos que podría estar el felino presente en La Payunia”, reveló Novaro.
La Payunia, turismo de naturaleza
Cristina Bravo, coordinadora de Paisaje La Payunia de WCS, agregó que ya “hace tres años que empezamos un trabajo para poner en valor el turismo de naturaleza” en la zona.
La organización convocó a diferentes actores de la comunidad para “ayudar a pensar”, con la venia de la Municipalidad de Malargüe. Lo que buscamos son ideas para instalar La Payunia como un destino de turismo de naturaleza. “Hoy Malargüe está consolidado pero como turismo aventura, no como turismo naturaleza con actividades específicas”.
La intención entonces, más allá de avanzar en la investigación de la flora y la fauna, es “fortalecer el uso público de la reserva con nuevos circuitos turísticos. Poner en valor la zona este de La Payunia. Pensarla 360”.
Y para eso, también se está trabajando con los pobladores de La Payunia “porque todo lo que se haga tienen que tener un impacto positivo”, expresó Bravo.






