Para aquellos interesados, sumarse el mecanismo de adhesión es muy fácil. Deben acudir al consorcio, hablar con el encargado del edificio y a partir de ahí él se encargará de señalarle los pasos a seguir. La colaboración tiene que ver con la realización de compras de alimentos, medicación, escucha y cualquier otra ayuda que se requiera. Los aspirantes deberán seguir los protocolos indicados tanto para su cuidado como para el de las demás personas.
Los administradores y/o encargados de edificios de renta y propiedades horizontales asumen un rol protagónico. Ya que se entiende que conocen de manera fehaciente a las personas de su edificio y pueden articular entre los voluntarios y los mayores que requieran de su solidaridad ante esta pandemia.
Uno de estos ejemplos es el edificio David I de calle Mitre, tiene 36 departamentos y unas 25 personas mayores viven en él. A partir de ahora, el inmueble cuenta con la asistencia de los voluntarios Inés y Eduardo, quien además cumple las funciones de encargado. Ellos recibieron kit sanitarios con barbijos, guantes y alcohol en gel para poder cumplir con los protocolos con mayor comodidad, se afirmó en un comunicado de prensa de la Municipalidad de Mendoza.
En los 72 edificios solidarios, ya hay 100 encargados voluntarios en turnos rotativos que brindan asistencia a los casi 300 adultos mayores que allí habitan.
Entre las responsabilidades de los voluntarios está la de emitir informe de la persona mayor atendida y respetar los horarios y días del compromiso. Asimismo deberá avisar al encargado algún cambio que quiera realizar y si por causas ajenas deben abandonar su voluntariado, deben dejar constancia de la información obtenida, así como informes actualizados para facilitar la labor del nuevo voluntario que se haga cargo.