Valeria Gerez, mamá de Gonzalo Román
"Jodí por el trasplante. Fuimos a Córdoba, lo entrevistaron y no le hicieron el trasplante porque ahí ayudan a los niños que tienen comprometida hasta el 5% de la médula y él tiene hasta el 9%", señaló.
Valeria (su esposo se llama David Román y tiene 24 años) planteó un duro panorama sobre su hijo, y contó cómo fueron los complicados días que vivió con Gonza.
"Ya los médicos no quieren hacer más nada por él. Empezamos a ir a la iglesia para que Dios lo ayude. Dicen que quieren que pase bien sus últimos días", enfatizó.
El día a día de la enfermedad
"A Gonzalo lo mandaron a la casa, ya no le hacen más quimioterapia. El 14 de julio de 2017 le detectaron esa enfermedad", contó.
Luego contó: "Lo que vos pasás en un hospital con un hijo no se lo deseás a nadie. Lo internaron y empezaron a pincharlo cada ocho horas, le sacaban sangre de los brazos y las venas empezaron a reventarse solas".
"Después de eso empezaron las quimios, empezó a caérsele el pelo y empezó a tener náuseas. Hizo un shock anafiláctico (una reacción alérgica grave)", exclamó.
Luego añadió: "Hizo 11 meses de quimioterapia y después me lo mandaron a la casa porque dijeron que estaba sano".
Luego Gonzalo tuvo más problemas, lamentablemente. "Estuvimos dos meses en la casa, empezamos con los controles de nuevo y tuvo una recaída. Le aparecieron ganglios linfáticos en el cuello y la leucemia había cambiado. De tener la linfoblástica aguda, que es la leucemia común de los niños, pasó a tener la mieloblástica, que es más complicada".
"Empezaron a pincharlo cada ocho horas y ya no quería saber más nada. Le hicieron otra semana de quimioterapia intensiva y se le cayó el pelo de nuevo. Tuvo fiebre todos los días (tenía 40 grados) y lloraba de dolor", señaló por último.
Gonzalo necesita la ayuda de Dios para salir adelante. Su madre clama por la recuperación del nene.