En esta primera etapa, 69 familias recibieron las llaves de su hogar. La obra había quedado paralizada y fue retomada por el municipio con recursos propios. Esto marca un hecho inédito en la provincia. Con la entrega de las primeras 69 viviendas del barrio Bordelongue, la gestión de Emir Andraos puso en marcha un proceso que busca completar uno de los proyectos habitacionales más importantes de Tunuyán.
Municipalidad de Tunuyán entrega casas en el barrio Bordelongue
El sueño de la casa propia se vuelve realidad. Llave en cerradura, mano en picaporte y la apertura de una puerta que dice hogar. Así lo vivieron los vecinos y así también lo demuestra la emoción de los integrantes de la comuna local liderada por Andraos, que ha demostrado capacidad de gestión en cada acción administrativa y jurídica para terminar con la ejecución de las viviendas.
El acto fue encabezado por el intendente Emir Andraos y marcó el inicio formal del cronograma de adjudicación de 300 casas. Estuvieron presentes el diputado nacional Martín Aveiro, la vicegobernadora Hebe Casado, la subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial del Gobierno de Mendoza, Marité Badui, integrantes del gabinete municipal, miembros del Concejo Deliberante, vecinos y adjudicatarios junto a sus familias.
“Había que decidir si mirar para otro lado o hacernos cargo. Y esta gestión decidió hacerse cargo, con trabajo administrativo, financiero y jurídico”, dijo Andraos. La programación establece la entrega de casas por etapas, este jueves fue la primera. También, según señaló el mandatario, la provincia acompañó un porcentaje de la acción con un esquema de financiamiento compuesto por subsidio y crédito, que permitió darle respaldo administrativo a la obra.
Más allá de lo protocolar, la mañana dejó imágenes de la jornada: familias recorriendo por primera vez su hogar, niños entrando a habitaciones vacías que desde ahora empezarán a llenarse de vida y fotos frente a la nueva casa.
En ese marco, el intendente también puso el foco en quienes esperaron durante meses la concreción del barrio: “Gracias por la espera, gracias por entender, gracias por la angustia, gracias por los enojos. Gracias por considerar esto posible y por el esfuerzo económico también que hicieron para llegar hasta acá. Gracias por confiar en la Gestión Municipal”.
La obra quedó paralizada y el municipio decidió hacerse cargo
El proyecto Bordelongue había sido impulsado originalmente con financiamiento nacional, pero quedó interrumpido en medio de la paralización de la obra pública dispuesta por el Gobierno nacional. Esa situación dejó abandonada una obra ya iniciada y también una inversión que hasta ese momento ya se había realizado.
Con el paso de los meses, el barrio pasó a ser una estructura de cimientos, ladrillos y cemento expuesta a la intemperie. Pero también se transformó en la expresión concreta de una espera suspendida: la de las familias que ya habían proyectado allí su futuro.
Frente a esa situación, la Municipalidad de Tunuyán decidió asumir la ejecución de la obra y avanzar con una salida propia, en una medida sin precedentes para el departamento y también para la provincia. Fue todo un municipio el que se dispuso a afrontar una acción de enorme escala, llevando adelante desde sus distintas áreas la concreción de un proyecto habitacional de 300 casas. La decisión no fue menor: significó asumir una responsabilidad que históricamente había estado en manos de otros niveles del Estado.
Durante el acto, el diputado nacional Martín Aveiro reconstruyó parte del origen del proyecto y trazó una cronología de este proceso. “Este proceso empezó en 2013, con la compra del lote, y tuvo un final inesperado y desagradable con la paralización de la obra. Pero había tranquilidad, porque sabíamos que quien iba a continuar – haciendo referencia a Emir Andraos - esta gestión era una persona que había vivido todo esto junto a las familias”, dijo.
Aveiro también puso en valor la continuidad política y administrativa que permitió retomar el barrio, así como también el valor la palabra, de sostenerla. “Este es el valor de la palabra de un equipo de trabajo y de una gestión. Estas casas iban a ser para personas trabajadoras, para quienes todos los días ponen de pie al departamento y a la provincia. Ese es nuestro compromiso”, afirmó.
Tunuyán retoma la construcción de casas con recursos municipales
La comuna destinó fondos municipales para garantizar el acceso a la vivienda de vecinos que durante muchos años no habían podido llegar a créditos hipotecarios ni a soluciones habitacionales. Esa redefinición permitió reactivar el barrio y encarar la finalización de las viviendas bajo conducción local.
Andraos, por su parte, reforzó el sentido de esa determinación durante su discurso. “No podíamos mirar para otro lado. Había 300 familias esperando una respuesta y decidimos hacernos cargo”, afirmó. Más adelante, eligió detenerse en el valor más humano de esta entrega: “La calma de sentir que no los abandonamos, de sentir que los acompañamos en este proceso. La suficiente empatía para entender lo importante que era para sus vidas recibir la casa propia”.
La entrega de las primeras 69 casas marca apenas el inicio de un proceso que continuará en los próximos meses hasta completar las 300 viviendas previstas para el barrio Bordelongue. Al cerrar su mensaje, el intendente resumió el sentido de la jornada con una frase dirigida a las familias: “Bienvenidos a Bordelongue, bienvenidos a este sueño colectivo”.





