La joven Ana Clara Gómez (23) no es nombre desconocido, ya que detrás tiene una larga lucha de superación y es una especie de símbolo para quienes tienen alguna discapacidad o para los padres de este tunuyanina, que borró de su libreto la oración "no se puede". Ella tiene parálisis cerebral y sus capacidades motrices muy limitadas, pero no así su intelecto, que por el contrario, vuela. Ana Clara no es ajena al problema que padece nuestra sociedad culpa del encierro de la cuarentena por el coronavirus, por el contrario, en ella se potencian riesgos, ya que no puede concurrir a las periódicas sesiones de rehabilitación, fundamentales para evitar la atrofia de sus músculos. Para ello, mediante su cuenta de Facebook, se animó y le escribió una nota al propio gobernador Rodolfo Suarez.
Discapacidad: el urgente pedido de Ana Clara al gobernador

Ana Clara Gómez es todo un símbolo en la lucha por superarse desde un contexto de discapacidad. Le pidió atención al gobernador Rodolfo Suarez sobre las necesidades de su caso y el resto de quienes no pueden hacer su rehabilitación periódica.
"Ana Clara nació y no respiró, estuvo 45 minutos sin respirar. Tuvieron que ponerle respiración asistida, después de ese tiempo pudo respirar por sus propios medios. Corrió riesgo de vida por muchas horas, y después la trasladaron a la ciudad de Mendoza", contó en una nota realizada en diciembre del año pasado su papá, Aldo Gómez, sobre la complicada llegada a este mundo de su hija, quien ahora estudia Comunicación Social, y escribió un libro -Soy Ana Clara-, aprovechando la ayuda de la tecnología, usando una computadora con el sistema Tobii Dynavox, que le permite expresarse, escribir, chatear y estudiar.
El porqué de la carta al gobernador
"El contenido de lo publicado en Facebook, tiene que ver acerca de mis dudas y preocupaciones que en cierta medida se han acrecentado transcurrida esta pandemia, en especial en esta especie de confinamiento, llamado cuarentena, la cual ya lleva algo más de seis meses", dijo la inquieta joven mendocina, quien agregó: "Si bien durante este encierro he tenido la asistencia en forma virtual de mis terapeutas en forma constante, lo cual agradezco, también es cierto que no logro el estado de bienestar que requiere mi cuerpo, especialmente por la falta de atención kinesiológica de manos de personas especializadas, preparadas y estudiadas".
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"Mi situación al igual que otras personas que tienen una movilidad reducida por la propia patología, requiere específicamente no solo de manos preparadas para la atención, sino también de elementos y espacios de los que no contamos en casa", continuó la valiente tunuyanina que ejerce el periodismo en una radio del Valle de Uco.
"Entiendo también que existen múltiples patologías que tal vez no requieran la atención en forma constante, personas con discapacidad que pueden movilizarse por sí mismas, que en cierta manera pueden incluso hacer ejercicios en casa o salir a caminar, según lo establece la normativa que permite caminar hasta 500 metros cercanos a nuestro domicilio. Lo cual también hago en mi silla de ruedas, que solo me sirve como esparcimiento, pero no ayuda en lo físico hacia mi persona", explicó sobre su caso en particular.
"Como comunicadora social, estoy al tanto de las noticias, todos los días me levanto a buscar información y noticias para desarrollar en el programa radial del que participo de lunes a viernes, he visto y leído las idas y vueltas planteadas con respecto a la educación, las clases presenciales, las virtuales. He visto incluso los planteos de la vuelta del futbol, o cualquier otro deporte, pero hasta el día de hoy, no he visto una sola publicación con respecto a los institutos de rehabilitación, y por sobre todo a las personas con discapacidad y su situación en pandemia", comentó en sentido crítico, agregando: "Muchas personas como yo, incluso ni siquiera tienen acceso a las redes sociales, por su misma condición, o porque tal vez no tuvieron la posibilidad de tener el acceso a la escuela, o porque tal vez sean menores de edad y están en ese proceso".
Precisamente, como persona intelectual y bien informada, Ana Clara conoce todas las aristas de la situación generada por la pandemia, sin embargo, pide que se "hile más fino" para ser más inclusivos, y en especial, que se los tenga en cuenta a los muchos discapacitados de Mendoza. "Quiero que se entienda que no estoy exigiendo la apertura de los centros de rehabilitación, lo que estoy solicitando es información, compromiso, voluntad, empatía, para con nosotros. Aunque sea un comunicado que diga que están contemplando los protocolos que han sido enviados por los institutos, que están revisando las diversas patologías y estudiando la manera de lograr su atención, que nuestra salud corporal no solo depende de escaparle al virus, sino que también depende en gran medida de realizar los tratamientos indispensables para mejorar o mantener nuestra calidad de vida", apuntó, sabedora del peligro que acarrea la falta de la rehabilitación por tan extenso tiempo.
Respecto a su misiva, Ana Clara expuso que quiere que el mensaje llegue "a nuestro gobernador, el señor Rodolfo Suarez, como así también a las personas que están a cargo de nuestra salud, como así también a aquellos que ocupan cargos en áreas específicas de personas con discapacidad. Tampoco estaría de mas se hagan eco los intendentes de cada uno de los departamentos de Mendoza, acompañando y verificando la situación que viven los vecinos de sus departamentos que padecen alguna discapacidad".
Y por último, espero que mi mensaje sea de ayuda para las personas con discapacidad que requieran la ayuda constante de los profesionales de la salud, a los que agradezco el compromiso que han demostrado en esta difícil situación en la que estamos inmersos", finalizó Ana Clara la explicación de su pedido a la dirigencia en general y al gobernador en particular.