Esas estructuras que te reciben y te dan la bienvenida un día cualquiera al llegar al famoso parque mendocino son uno de los íconos más emblemáticos de la ciudad de Mendoza, pero su origen e historia tienen miles de versiones. ¿Los robamos a nuestros hermanos chilenos? ¿Un sultán árabe quería colocarlos a la entrada de su palacio? ¿Solo fueron comprados?
Detrás de estos portones emblemáticos de la ciudad de Mendoza, hay una historia que pocos conocen
Mendoza es muy conocida por sus famosos portones del Parque San Martín, sin embargo su historia combina arte, política, mitos y una extravagancia internacional
La historia mejor contada sobre el origen de los Portones del Parque San Martín
Estas enormes estructuras que abrazan a los mendocinos al llegar al parque fueron instaladas en el año 1909, pero su recorrido hasta llegar aquí comenzó años antes, cuando Emilio Civit, ministro de Obras Públicas, viajó a París y adquirió los portones en una subasta.
Habían sido fabricados en Glasgow, Escocia, por encargo de un sultán otomano que cayó en desgracia y nunca los recibió. Civi entonces los compró para embellecer el acceso al Parque del Oeste, diseñado por el paisajista Carlos Thays.
Aunque en 1907, los talleres Pedro Vassena e Hijos de Buenos Aires construyeron otros portones para el parque, no fueron instalados en el ingreso principal, sino que se pensó en ubicarlos en el camino al Cerro de la Gloria, pero la obra nunca se concretó. De esta forma, los portones actuales han sido restaurados en varias ocasiones, incluidas intervenciones en 2002 y en 2021, respetando siempre su diseño original. Son considerados patrimonio cultural y símbolo de la identidad mendocina.
Otra historia cuenta que directamente fueron encargados y comprados directamente en mayo de 1908 por el Gobierno de Mendoza a la fundición escocesa Saracen Foundry por $27.000 en moneda nacional. Tras ser trasladado y desarmado en barco y tren, el conjunto de hierro fue ensamblado mediante remaches e instalado en la entrada del parque.
Características de los esplendorosos portones
- Se trata de tres portones de hierro forjado, unidos por verjas, montados sobre una estructura base de granito.
- El portón central mide 6,30 m de ancho por 6,70 m de alto; los laterales, 3,90 m por 4,71 m.
- En su punto más alto, el conjunto alcanza los 9,40 metros.
- Están coronados por un cóndor andino y el Escudo de Mendoza, que reemplazaron los símbolos originales del Islam: una media luna y una corona imperial.
- Las hojas de los portones, además, incluyen gárgolas, columnas estilizadas, arabescos y hojas de acanto.
- Originalmente, estaban pintados de negro y dorado, siguiendo la tradición británica.
- Luego fueron pintados de verde durante décadas.
- En los portones laterales aún se conservan algunos símbolos islámicos, como la media luna y la estrella.