Un extraordinario descubrimiento reciente ha captado la atención de la comunidad científica internacional. Es que, en la región siberiana de Yakutia, los investigadores encontraron restos de una mamut hembra casi en perfecto estado de conservación. Como dice una publicación difundida, los restos tendrían 50.000 años de antigüedad.
Descubrimiento de un bebé mamut en perfecto estado de conservación impacta a los especialistas
A falta de los análisis, el ejemplar tendría 50.000 años de antigüedad. Los detalles del descubrimiento
La bebé mamut fue apodada bajo el nombre de Yana, y fue considerado el mejor cuerpo conservado ante el descubrimiento de siete restos completos de mamuts antiguos.
Un descubrimiento único
Los restos de este prehistórico animal pesan 180 kilos y miden 120 centímetros de alto por 200 de largo, y han sorprendido a los especialistas por su capacidad de conservación.
Si bien las extremidades anteriores ya han sido devoradas, la cabeza está extraordinariamente bien conservada. Se estima que, al momento de su muerte, esta bebé mamut atravesaba su primer año de vida, algo que los análisis podrán confirmar con el tiempo.
A partir de ahora, los encargados de este descubrimiento se encargarán de resolver incógnitas como la dieta, las condiciones climáticas de la época y las causas de la muerte del animal.
En concreto, esta bebé mamut quedará bajo análisis e investigación de la Universidad Federal del Nordeste de Yakutsk, representando una oportunidad inigualable para la ciencia moderna.
Yakutia, una región de grandes hallazgos
El hallazgo de esta bebé mamut se suma a una lista de recientes descubrimientos en esta región de Siberia: un lobo de 44.000 años de antigüedad y los restos de un cachorro de gato con dientes de sable de hace 32.000 años. Esta es la sexta recuperación de restos del animal en Rusia.
El cráter Batagaika, una depresión de más de 80 metros de profundidad conocida como “la puerta al inframundo” por su apariencia imponente, se ha convertido en un sitio clave para el descubrimiento en cuestión.
Todo esto ha sido posible gracias al descongelamiento del permafrost, impulsado por el cambio climático. Este proceso, aunque devastador para el equilibrio ecológico, expone tesoros científicos como el mencionado recientemente.
El permafrost es la capa de suelo, roca o sedimento que permanece congelado. Se encuentra principalmente en las regiones polares y subárticas, donde las temperaturas se mantienen bajo cero durante largos períodos. Justamente, es este el que ha permitido mantener casi en perfecto estado a la bebé mamut, evitando la descomposición de los restos.






