Argentina y Chile son dos países que comparten mucho. No sólo una extensa cordillera que los separa, sino toda la flora y fauna a su alrededor. Y en ese sentido, el aspecto negativo: los animales peligrosos que habitan de ambos lados de las montañas.
Detrás de los paisajes increíbles en la zona de montaña y piedemonte también se esconde una diversidad de fauna que incluye especies tanto fascinantes como peligrosas. Aunque la mayoría de los animales no representan una amenaza directa para los humanos si se les respeta, algunos poseen características que los convierten en potencialmente letales.
Los tres animales más peligrosos en Chile y Argentina
El puma es el mayor depredador terrestre presente tanto en Argentina como en Chile. Por ejemplo, el parque nacional Torres del Paine en tierras trasandinas es uno de los mejores lugares para avistar este animal.
De este lado se encuentra en áreas como la Península Valdés y los Andes. Este animal, que puede pesar hasta 100 kilos, es un cazador sigiloso que prefiere guanacos y otros mamíferos. Aunque los ataques a humanos son raros, pueden ocurrir si se siente amenazado o si se invade su territorio.
Mucho más pequeña, pero no por eso menos peligrosa, está la araña de rincón que es considerada uno de los animales más letales. Este arácnido, de color marrón claro y unos 40 milímetros de tamaño, habita en rincones oscuros como áticos y grietas.
Su mordedura, aunque no siempre se siente de inmediato, pero puede causar necrosis severa en la piel e incluso complicaciones sistémicas fatales si no se trata a tiempo. Aunque este animal está más asociado a Chile, también se encuentra en zonas fronterizas de Argentina.
Por último, más cerca del norte de ambos países habita el yaguareté. Otro felino que es el más grande de América ya que puede superar los 110 kilos. Este animal es un depredador que prefiere evitar a los humanos, pero su pérdida de hábitat ha generado conflictos con comunidades locales, aumentando el riesgo de encuentros peligrosos.






