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Del abandono al adiós: productor vende todo y se va a Italia

Un productor de La Dormida sufrió el incendio de su finca en 2016 y no pudo recuperarse. Ahora vende todo y dice que se irá a Italia, de donde vinieron sus abuelos, a probar suerte

Alejandro Palazzo tiene 58 años. Sus abuelos le dejaron sangre italiana y la cultura de los viñedos. Tuvo finca en Alto Verde y ahora tenía otra en La Dormida, Santa Rosa. En 2016 esas 21 hectáreas necesitaban mejor mantenimiento, cosa que Palazzo no le podía dar porque las cuentas no cerraban. Entonces casi no se pasaba el tractor y los yuyos cubrían los callejones. "En el 2016 los vecinos quemaron su terreno, que era campo inculto, y el viento trajo el fuego a mi propiedad y quemó todo”, cuenta. No hubo forma de pararlo. Ahora, en estos días, la historia de este productor se ha replicado por los medios y las redes. Se lo ve en una foto cortando los postes de sus viñedos. En el fondo de la imagen se ven las hileras abandonadas. Y anuncia que vende todo y se irá a vivir a Italia, a probar suerte, ofreciendo sus conocimientos de productor vitivinícola.

Palazzo cuenta que las vides, ahora ahogadas por los yuyos, fueron alguna vez buenas plantas de Chenín y Pedro Giménez, plantadas en espaldero. Ahora todo es nada. Tierra a cultivar de nuevo.

Palazzo vende la tierra y sus implementos. Hasta el tractor y, si lo apuran, también el Forcito de los 60, que irónicamente lleva el nombre de El Llamarada.

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"Los viñateros que siempre le ponemos mucho corazón a todo, pero ya los números no nos cierran”, dice Alejandro Luis Palazzo.

Ahora, con una sierra circular, el productor transforma en leña la "madera", como le dicen los viñateros a los postes por donde corren los alambres que sujetan las hileras. Es buen tiempo para vender leña. La mayoría de esos postes lucen el tizne del incendio del 2016 y son de un retorcido y duro algarrobo. Buena leña.

Después también correrán la misma suerte las cepas muertas, secas, tristes.

Palazzo corta leña. La sierra silba un réquiem impiadoso. Para él, ya es demasiado tarde para todo.

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