Historias

Dejaron todo y recorren América en motorhome: el amor por Mendoza y el sueño que cruza la cordillera

Hace un año dejaron su vida en Neuquén para vivir sobre ruedas. Recorrieron 12 provincias, sumaron 18.000 kilómetros y en Mendoza quedaron impactados

Cuando Soledad Bove y Héctor Flores llegaron a Mendoza lo hicieron sin apuro. Venían de atravesar rutas interminables, pueblos pequeños y capitales intensas. Venían de sumar kilómetros, pero también historias. Y aunque su estadía en Mendoza fue breve, aseguran que les dejó una marca especial.

La pareja, oriunda de Neuquén, decidió en 2025 dejar la vida tradicional para lanzarse a vivir en un motorhome. Desde entonces recorrieron más de 18.000 kilómetros y atravesaron 12 provincias argentinas. Pero fue en suelo mendocino donde sintieron algo distinto: una mezcla de paisaje imponente, ciudad ordenada y vínculos que se fortalecen en la ruta.

cerro siete colores (1)
Héctor en el Cerro Siete Colores junto a su infaltable motorhome con el que se aprestaban a cruzar a Chile.

Héctor en el Cerro Siete Colores junto a su infaltable motorhome con el que se aprestaban a cruzar a Chile.

Mendoza se ve limpia, cuidada, con buena seguridad. La gente transmite que vive bien”, cuenta Héctor. No lo dice desde la mirada del turista que llega un fin de semana largo, sino desde la experiencia de alguien que duerme, cocina y vive en su vehículo, buscando rincones auténticos y contacto real con el lugar.

Su recorrido incluyó puntos que hoy describen como “mágicos”: Uspallata y su entorno cordillerano, el cerro de los Siete Colores, las Termas de Cacheuta, Potrerillos y el Cañón del Atuel. Sitios que para muchos mendocinos forman parte del paisaje habitual, pero que para quienes llegan rodando desde miles de kilómetros adquieren otra dimensión.

“Es difícil elegir un lugar porque cada provincia tiene algo único, pero Mendoza tiene una energía especial”, asegura Soledad. Y aunque su paso fue rápido —debían regresar a Neuquén para pasar las fiestas y reorganizar su segundo año de viaje—, alcanzaron a reencontrarse con dos amigos que viven en la provincia y a sumar nuevas amistades en San Rafael. Como suele ocurrir en la ruta, los vínculos aparecen casi sin buscarlos.

hector flores termas de cacheuta
La pareja aventurera quedó impactada en las termas de Cacheuta.

La pareja aventurera quedó impactada en las termas de Cacheuta.

La experiencia mendocina fue también una confirmación de que el viaje no se trata solo de paisajes. “En el camino te encontrás con más gente buena que mala”, reflexiona Héctor. Y esa certeza, construida a lo largo de un año sobre ruedas, es uno de los motores que los impulsa a seguir.

Una vida sobre ruedas y el impacto en Mendoza

La idea nació de algo simple: viajar siempre fue su pasión. Les gusta conocer costumbres, gastronomía y recorrer los lugares en bicicleta de montaña cuando se instalan algunos días. Pero había un obstáculo: el alojamiento. “Lo más caro de viajar es dónde dormir. Si resolvés eso, el viaje se vuelve mucho más accesible”, explican.

Mirando videos de otros viajeros en YouTube entendieron que el motorhome podía ser la respuesta. Un vehículo autosustentable que les permitiera prescindir de hoteles y moverse con libertad. Así nació también su canal, Rodando por América, donde registran cada tramo de la experiencia.

Arrancaron por San Luis y siguieron por Córdoba, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza. Un norte argentino que los sorprendió por su diversidad y por la calidez de su gente.

hector flores dos
"Hay que animarse a cumplir los sueños porque no sabemos cuánto tiempo vamos a vivir", opina Héctor.

"Hay que animarse a cumplir los sueños porque no sabemos cuánto tiempo vamos a vivir", opina Héctor.

Lejos de la idea romántica que muchas veces se proyecta en redes sociales, la vida en motorhome requiere organización y números claros. Héctor hizo las cuentas: alrededor de un millón de pesos mensuales les alcanza para sostener el viaje. Alquilan su casa en Neuquén y con ese ingreso financian la experiencia.

Los gastos fijos son concretos: gas envasado cada mes y medio, seguro y patente del vehículo, combustible -unos 80 litros de gasoil por mes para recorrer cerca de 800 kilómetros- y comida, que en muchos casos resulta incluso más económica que en su ciudad de origen.

“Se viaja tranquilo, sin apuros. No es como irse 15 días de vacaciones y hacer 1.500 kilómetros de ida y 1.500 de vuelta gastando una fortuna. Acá el viaje es la vida misma”, explican. En muchos puntos del país encontraron campings gratuitos con duchas calientes, agua potable, electricidad e incluso wifi. Espacios que sostienen una comunidad viajera que crece año a año.

El paso por Mendoza y la pausa necesaria

En Mendoza hicieron una pausa breve pero intensa. Uspallata los impactó por su entorno natural; Potrerillos por el contraste entre agua y montaña; las Termas de Cacheuta por la posibilidad de relajarse después de semanas en movimiento y el Cañón del Atuel por su imponente geografía.

San Rafael fue también escenario de encuentros. Allí sumaron amistades que, dicen, esperan volver a ver cuando la ruta los traiga otra vez por la provincia.

Si algo rescatan del paso mendocino es la sensación de equilibrio: una provincia turística, pero no desbordada; desarrollada, pero aún cercana. “Nos quedamos con ganas de recorrerla más”, admiten. Y no descartan volver cuando el viaje los devuelva hacia el sur.

Cruzar la cordillera para empezar otra etapa

Ahora la historia suma un nuevo capítulo. La pareja se encuentra en Plotier y en los próximos días cruzará a Chile. Cambiaron el motorhome argentino por uno chileno debido a restricciones aduaneras que les impiden ingresar nuevamente con el vehículo anterior hasta cumplir un año fuera del país.

En 2026 planean recorrer Chile de norte a sur. Será una etapa distinta, con nuevos paisajes y desafíos. Héctor ya vivió en Temuco durante tres años, además de haber pasado cuatro años en Miami, temporadas en Córdoba y Mendoza y una travesía en bicicleta por Cuba durante 62 días. Viajar no es nuevo para él. Pero esta es la primera vez que lo hace en motorhome y con una proyección tan ambiciosa.

esposa de hector flores mendoza
La foto infaltable en la plaza Independencia con el cartel que identifica la ciudad y la provincia.

La foto infaltable en la plaza Independencia con el cartel que identifica la ciudad y la provincia.

El objetivo final es llegar hasta México. Un plan que, calculan, podría llevarles unos ocho años entre ida y vuelta. No hay prisa. La premisa es disfrutar cada tramo.

“No esperen a tener todo, hay que viajar y conocer”

Si algo repiten con convicción es el mensaje para quienes dudan. “No esperen a tener todo, porque siempre va a faltar algo. Hay que tomar la decisión y salir. En el camino uno se acomoda”, afirma Héctor.

Dice que durante años escuchó a viajeros arrepentirse de no haber empezado antes. No lo entendía del todo hasta que vivió su propio primer año sobre ruedas. Hoy comparte ese sentimiento.

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San Rafael los cautivó. "Siempre decimos que tenemos que volver", dijo Héctor.

San Rafael los cautivó. "Siempre decimos que tenemos que volver", dijo Héctor.

A los mendocinos que sueñan con cambiar de vida, les habla directo: “Que se animen sin miedo al éxito. La vida se vive una sola vez y no sabemos hasta cuándo”.

Mientras preparan el cruce a Chile, saben que Mendoza fue apenas una escala en un viaje mucho más largo. Pero también saben que los lugares no se miden por la cantidad de días, sino por la intensidad con la que se viven.

Y en ese mapa de experiencias que ya suma 18.000 kilómetros, la provincia quedó marcada como un punto al que siempre vale la pena volver.

Para seguir el viaje: canal de youtube @RODANDOPORAMERICA1. Allí se presentan: "Somos Sole y Héctor, un matrimonio de neuquinos recorriendo lugares de América con un motorhome rumbo a México".