Está claro que hay pueblos del mundo que no solo enamoran a los viajeros por su belleza, sino que también seducen a los grandes estudios cinematográficos. Sus paisajes imponentes sirvieron de escenario para algunas de las producciones más exitosas de la historia y hoy se convirtieron en destinos imperdibles para quienes quieren recorrer los mismos escenarios donde se filmaron escenas inolvidables. Una nota de película.
Uno de los casos más emblemáticos es Nueva Zelanda, cuyos valles, montañas y bosques dieron vida a la Tierra Media en las trilogías de El Señor de los Anillos y El Hobbit. Allí, los visitantes pueden recorrer el pequeño pueblo Hobbiton y distintos parques nacionales que formaron parte del universo creado por J.R.R. Tolkien.
Otro destino inseparable del cine es Islandia. Sus volcanes, glaciares, cascadas y playas de arena negra fueron elegidos para producciones como Interstellar, Batman Begins, Oblivion y varias escenas de Game of Thrones, gracias a una geografía que parece salida de otro planeta.
Patagonia, Monument Valley y otros paisajes de pueblos que fueron protagonistas del cine
Entre Arizona y Utah, el legendario Monument Valley se convirtió en un símbolo de los westerns y también fue escenario de una de las escenas más recordadas de Forrest Gump, cuando el personaje decide detener su histórica carrera.
En Canadá, los parques nacionales de Alberta, con sus lagos color turquesa y montañas nevadas, fueron utilizados para filmar El Renacido, protagonizada por Leonardo DiCaprio.
Pero Argentina y toda Sudamérica también ocupan un lugar destacado en la pantalla grande. La Patagonia nuestra y la chilena, con sitios emblemáticos como el glaciar Perito Moreno, el macizo Fitz Roy y el Parque Nacional Torres del Paine, fue elegida para documentales y producciones internacionales por la espectacularidad de sus paisajes.
La lista se completa con Wadi Rum, en Jordania, un desierto de dunas rojizas y montañas de roca que representó el planeta Marte en películas como The Martian, Duna y Rogue One: Una historia de Star Wars.
Más allá de la ficción, estos escenarios demuestran que la naturaleza sigue siendo el mejor set de filmación. Para los amantes del cine, visitarlos es una oportunidad única para revivir grandes historias y descubrir que algunos de los paisajes más increíbles del mundo existen mucho más allá de la pantalla.



