La intención del gobierno nacional de avanzar con una reforma del Régimen Penal Juvenil, que incluye la baja de la edad de imputabilidad, reactivó un debate sensible en la Argentina y volvió a poner el tema en el centro de la agenda política y social.
De los 7 años en EE.UU. a los 16 en la región: el contraste de la edad de imputabilidad en América
Mientras el gobierno pone en agenda el debate de la baja de edad de imputabilidad, un relevamiento regional muestra diferencias profundas en América
En ese contexto, un relevamiento realizado en páginas web de toda la región sobre la edad de imputabilidad en distintos países de América, sirve para dimensionar el contraste entre los sistemas vigentes más y menos punitivos. Mientras en Sudamérica la edad de imputabilidad es la más alta del continente -entre los 16 y los 18 años- , Estados Unidos se presenta como el país en el cual esta edad es la más baja: los niños pueden ser responsables de cometer delitos a partir de los 7 años.
La edad de imputabilidad en Argentina
Actualmente, en Argentina la edad de imputabilidad penal está fijada en los 16 años. El gobierno nacional propone reducir ese umbral, con proyectos que plantean llevarlo a los 13 o 14 años, bajo el argumento de dar una respuesta más efectiva frente a delitos graves cometidos por menores de edad.
La iniciativa cuenta con el respaldo de sectores oficialistas y aliados, que sostienen que el sistema vigente es insuficiente frente a la realidad del delito de adolescentes y jóvenes. En contrapartida, organismos de derechos humanos, especialistas y referentes sociales advierten sobre los riesgos de criminalizar a menores de edad sin abordar las causas estructurales de la violencia.
Sudamérica: predominio de edades más altas
En la mayoría de los países sudamericanos, la edad de imputabilidad penal se ubica entre los 14 y los 18 años.
Brasil y Uruguay fijan el límite general en los 18 años. En el caso uruguayo, sin embargo, existe un sistema especial de responsabilidad penal adolescente que se aplica desde los 13 años cuando se trata de delitos graves. Brasil, por su parte, prevé medidas socioeducativas para menores de entre 12 y 18 años, sin imputación penal plena.
Chile, Bolivia, Paraguay, Colombia y Venezuela establecen la imputabilidad a partir de los 14 años, mientras que Perú y Cuba la fijan en los 16 años. Ecuador aparece como una excepción en la región, con una edad mínima de 12 años.
Centroamérica y el Caribe muestran un mapa heterogéneo
En Centroamérica y el Caribe, el panorama es más dispar. Países como El Salvador, Panamá y Costa Rica establecen la imputabilidad desde los 12 años. Nicaragua y República Dominicana la fijan en los 13, mientras que Honduras mantiene el umbral en los 18 años.
También en el Caribe, Jamaica establece la edad de imputabilidad en 12 años y Haití en 13, mostrando una tendencia a edades más bajas en comparación con Sudamérica.
Estados Unidos: las edades de imputabilidad más bajas
Estados Unidos presenta uno de los esquemas más extremos. El promedio de edad de imputabilidad ronda los 11 años y, en algunos estados, no existe un límite mínimo claro. En jurisdicciones como Florida o Nueva York, según el delito, un menor puede ser imputado penalmente desde los 7 años.
Canadá, en cambio, fija la edad de responsabilidad penal en los 12 años, aunque con un sistema diferenciado para adolescentes.





