La investigación por ordenar el pago de coimas para cerrarle la boca a un ex legislador preso generó un escándalo que hace tambalear no sólo al presidente de Brasil y a su país sino a la región

De acusador de Dilma a acorralado por corrupción en menos de un año

Por UNO

Otra vez los escándalos de corrupción salpican a un presidente de Brasil. Hace un año, en el ojo de la tormenta estuvo Dilma Rousseff, quien debió enfrentar un proceso judicial (impeachment), iniciado por el Senado brasileño, para destituirla de su cargo por haber violado la ley de presupuesto.Ahora, justo cuando la economía brasileña daba buenas señales, el presidente Michel Temer es acusado de pactar el pago de un soborno al ex titular de la Cámara de Diputados y aliado del gobierno Eduardo Cunha, preso y condenado a 15 años de cárcel por otro caso de corrupción con la petrolera estatal Petrobrás. Al ex legislador también se lo conoce como el impulsor del juicio político que destituyó a Rousseff. En este nuevo capítulo de la historia política brasileña, fue la cadena O Globo la que tiró la bomba al publicar que existían audios de una conversación entre un empresario de alimentos y Temer que avalaban el supuesto soborno del presidente.El audio dura unos 39 minutos y fue grabado a escondidas por el dueño de la empresa JBS, Joesley Batista, en una cita que tuvo con Temer el 7 de marzo.El escándalo también se llevó puestas a figuras políticas como el ex candidato presidencial y senador Aécio Neves. Si bien no pertenece a la agrupación política de Temer, es considerado un aliado. O Globo señaló que el legislador pidió un pago de 600.000 dólares y el Supremo Tribunal Federal ya lo suspendió. El acusador, acusado¿Quién es Batista? Tiene 44 años y es uno de los multimillonarios de Brasil (el número 66 según la revista Forbes). Es dueño de la mayor empresa frigorífica del mundo, de las famosas Havaianas, y de varias empresas de alimentos. El grupo empresarial que lidera es generador de más de 270. 000 puestos de trabajo directos y opera 300 fábricas en cinco continentes. Si bien su colaboración con la Justicia puede confundir su perfil, el hombre fuerte de negocios esconde detrás de ese gesto una serie de acusaciones, entre las más conocidas es el affair llamado "carne débil". Su empresa fue acusada de pagar sobornos a funcionarios para autorizar la venta de carne adulterada y el uso de ácidos y sustancias supuestamente cancerígenas para maquillar cortes vencidos o en mal estado.Otra causa que se le atribuye es haber pagado una mensualidad de 100.000 reales (unos 29.500 dólares) a cambio de diversos "favores" en el Ministerio de Agricultura. Concretamente el grupo empresarial le pagaba coimas a Temer, desde 2010, según documentos difundidos por la Corte Suprema.El mismo Joesley Batista afirmó estos dichos del máximo tribunal en el marco de un acuerdo de cooperación judicial.Protestas en el paísHartos de la corrupción, los brasileños salieron a la calle de las ciudades más importantes del país, como Río de Janeiro y San Pablo, para pedir el juicio a Temer y exigiendo "elecciones ya", algo que está previsto que suceda en octubre del 2018, fecha pautada para las elecciones generales del país vecino. Unos 14 millones de desempleados brasileños ahora pierden la esperanza de mejorar su situación.Casi a la par de las protestas, el presidente dio una conferencia de prensa para defenderse de las acusaciones que por ahora le han costado la confianza de algunos integrantes de su agrupación política (Partido del Movimiento Democrático Brasileño). "No renunciaré, no renunciaré. En ningún momento autoricé el pago de nadie", aseguró alzando la voz "No compré el silencio de nadie", aseguró.Además pidió una investigación sobre el contenido de las grabaciones: "Quiero registrar enfáticamente: la investigación pedida al Tribunal Federal será el territorio en donde surgirán todas las explicaciones".Su intimidadMichel Temer Lulia es el octavo y último hijo de inmigrantes libaneses que llegaron a Brasil en 1925. Nació en Tietê, una localidad del Estado de San Pablo. Se recibió de abogado en 1963 y en 1984 se afilió al recién fundado Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). El 12 de mayo de 2016 asumió interinamente la presidencia de Brasil durante 111 días, tiempo en el cual el Senado juzgó a su predecesora Dilma Rousseff. Con su esposa Marcela (43 años más joven que él), se conoció en 2002, cuando ella tenía nada más que 19 años. Al poco tiempo se pusieron de novios y se casaron en 2003. En 2009 nació su hijo. Fue ex reina de belleza y modelo, entre otros títulos. Pero, sin dudas, el que mejor le vino fue el de primera dama, aunque hasta el mismo marido la cataloga como "algo decorativo". ¿Y ahora qué?Una gran incertidumbre genera la ola de corrupción que viven los brasileños. Dar un paso al costado es una de las posibles salidas que se barajan en Brasilia, sobre todo porque Temer ya esta cuestionado por integrantes de la oposición y hasta desde su propio partido (PMDB) ya le habrían bajado el pulgar. Otra alternativa, entre varias, sería el llamado proceso judicial, impeachment, el mismo que se utilizó para destituir a Dilma Rousseff, a quien el propio Temer impulsó desde la oscuridad.

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