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Cómo es el curso que hacen los presos por femicidio para deconstruirse

Editado por Brenda Funes

El interno tiene 33 años. Está preso por un triple crimen a fines de 2016. Otro preso tiene 54 años. Está encerrado por haber matado a su hija luego de que ésta lo denunciara por abuso sexual. Los dos habitan en penales mendocinos y protagonizaron algunos de los casos policiales más resonantes de los últimos años. Actualmente, junto a otros reclusos, forman parte de un curso destinado a “deconstruirlos” y cambiar su comportamiento.

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La responsable de dar ese curso es Nahir Otero que se desempeña como Coordinadora de Tratamiento del Servicio Penitenciario. La funcionaria explicó cómo trabajan con todos los hombres que están presos por delitos relacionados a la violencia de género .

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Otero señaló que cuando un condenado ingresa al penal, se lo somete a un tratamiento específico. También tienen a su disposición una serie de programas que le permitirán tanto avanzar en su tratamiento como conseguir beneficios como salidas anticipadas.

Entre estos hay uno que responde al objetivo de concientizar y generar cambios en cuestiones de delitos contra la mujer. De éste forman parte varios condenados por femicidio y violencia de género.

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"Queremos que cuando vayan a sus casas no vuelvan con sentimientos mucho más jodidos porque estuvieron encerrados. Si estuvo encerrado, tiene que entender por qué estuvo encerrado y lo tiene que modificar" "Queremos que cuando vayan a sus casas no vuelvan con sentimientos mucho más jodidos porque estuvieron encerrados. Si estuvo encerrado, tiene que entender por qué estuvo encerrado y lo tiene que modificar"

Nahir Otero, Coordinadora de Tratamiento del Servicio Penitenciario de Mendoza.

Hay 350 internos que de manera voluntaria solicitaron el taller o programa de "masculinidades más justas y equitativas". La coordinadora explicó que el taller es para los procesados, mientras que el programa es para los condenados.

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Los talleres se dictan todas las semanas y son en grupos grandes. Mientras que en el caso de los condenados se van armando grupos de 15 a 20 personas y también se realizan todas las semanas.

Masculinidades más justas y equitativas

Este programa está dirigido a todos aquellos presos que han tenido conductas que atentaron contra la mujer.

El procesado es considerado inocente hasta que la justicia determine si tiene un grado de culpabilidad o no. Por lo que su abordaje es diferente y tiene forma de taller. Apuntan a cuestiones de concientización, familiarización y prevención del delito.

Otero manifestó que de esta manera, en caso de que la persona se vaya en libertad sobreseída, se va con herramientas y la desconstrucción de los estereotipos que tiene adquiridos, en donde el hombre tiene el poder sobre la mujer.

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En el caso de los ya condenados pasan al programa y tiene que ver con una cuestión mas especifica que es el reconocimiento del delito.

Dura 2 años y consta de 3 etapas, en las que se desconstruyen conceptos y estereotipos construidos y fijados.

Para "desconstruir conceptos arraigados" cuentan con un equipo formado por sociólogos, profesores de Educación Física, trabajadoras sociales, personal de seguridad, administrativos. Entre todos realizan diferentes actividades atravesadas por la cuestión de género: charlas, talleres, deportes, manualidades.

Otero explicó que son procesos largos y se debe tener paciencia.

"No es que uno se levanta una mañana entendiendo que no debe pegarle a su mujer, y mas si es violento"  "No es que uno se levanta una mañana entendiendo que no debe pegarle a su mujer, y mas si es violento" 

Nahir Otero, Coordinadora de Tratamiento del Servicio Penitenciario de Mendoza.

En cifras

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El sistema tiene aproximadamente 350 personas cargadas bajo la palabra género. Sin embargo desde el Servicio Penitenciario explicaron que esto no quiere decir que sean todas porque depende mucho de cómo haya sido imputada la persona.

Destacaron que lo mismo pasa en cuanto a la carátula "femicidio", ya que como tipificación existe hace poco. En todos los penales mendocinos sólo hay 13 condenados por este delito. Sin embargo, el número podría ampliarse a 31 internos, ya que están bajo la carátula de "homicidio agravado por el vínculo de pareja".

Estigmatización: ¿verdad o mentira?

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Ante la creencia masiva de que "son casos perdidos", Otero señaló que son programas nuevos que están en periodo de ejecución, por lo que aún no se tienen estadísticas de reincidencia para decir "funcionó o no".

"Pueden cambiar su comportamiento tranquilamente si se trabaja con políticas específicas para que esto suceda. La gente cambia, aprende e incorpora nuevos conceptos. Soy una convencida de que podemos tener una mejor sociedad. Y no olvidemos que la punitividad no termina siendo una respuesta a erradicar la violencia de género" "Pueden cambiar su comportamiento tranquilamente si se trabaja con políticas específicas para que esto suceda. La gente cambia, aprende e incorpora nuevos conceptos. Soy una convencida de que podemos tener una mejor sociedad. Y no olvidemos que la punitividad no termina siendo una respuesta a erradicar la violencia de género"

Nahir Otero, Coordinadora de Tratamiento del Servicio Penitenciario de Mendoza.

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