Este país de América Latina sorprende con una idea innovadora que busca convertir las cáscaras de naranja en un recurso capaz de restaurar miles de hectáreas, transformando tierras degradadas en un bosque tropical frondoso.
Cubrieron un terreno desértico de América Latina con 12.000 toneladas de cáscaras de naranja y lo transformaron en un bosque frondoso
Un acuerdo cancelado transformó 12.000 toneladas de cáscaras de naranja en un bosque tropical en América Latina, demostrando el potencial de los residuos orgánicos

La idea nació a mediados de la década de 1990 y cambió por completo a esta nación de América Latina. Treinta años después de desechar 12.000 toneladas de residuos los convirtieron en un recurso valioso para transformar la tierra. Te contamos de qué se trata.
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El país de América Latina que convirtió toneladas de cáscaras de naranja en un bosque tropical
En los 90 los ecólogos Daniel Janzen y Winnie Hallwachs, de la Universidad de Pensilvania, diseñaron un acuerdo innovador con la empresa costarricense de jugos Del Oro. A cambio de donar una parte de sus terrenos forestales al parque nacional, la compañía obtuvo autorización para depositar 12.000 toneladas de cáscaras y pulpa de naranja sobre un pastizal de tres hectáreas completamente estéril.
Aunque el plan original contemplaba seguir vertiendo residuos cítricos durante varios años, una empresa competidora demandó a Del Oro al considerar que la iniciativa contaminaba un parque nacional de este país de América Latina. La Corte Suprema de Costa Rica falló en contra del acuerdo, lo que provocó la cancelación inmediata del proyecto. Desde entonces, el terreno quedó abandonado y pasó más de una década en el olvido. Sin embargo, un bosque estaba surgiendo.
El innovador proyecto que utilizó cáscaras de naranja para restaurar un ecosistema devastado
Dieciséis años después, un equipo de científicos de la Universidad de Princeton regresó para evaluar el sitio y encontró un paisaje completamente transformado. Donde antes había un terreno similar al desierto, ahora se extendía un bosque tropical frondoso y exuberante.
Al compararlo con áreas vecinas que no recibieron el tratamiento, comprobaron que la zona presentaba un 176 % más de biomasa forestal aérea, una diversidad de árboles nativos tres veces mayor y suelos significativamente más ricos en nutrientes, además de una mayor capacidad para retener la humedad.
Los expertos explican que la gruesa capa de cáscaras de naranja sofocó las gramíneas invasoras que impedían el crecimiento de árboles nativos. A medida que los residuos cítricos se descompusieron, reactivaron los microorganismos del suelo y generaron un sustrato altamente fértil, lo que aceleró de forma natural la regeneración del bosque tropical.
En pocas palabras
- Cáscaras de naranja: 12.000 toneladas transformaron un terreno árido en un bosque tropical en América Latina.
- Restauración ecológica: El material orgánico sofocó malezas e impulsó la regeneración natural del ecosistema.
- Resultado: Mayor biomasa, diversidad de árboles nativos y suelos más ricos en nutrientes tras 16 años.