La ciudad de Próspera fue diseñada como un proyecto de construcción de una nueva forma de organización económica y social para un país de América Latina. Ubicada en la isla de Roatán, Honduras, buscó atraer a inversores principalmente de Estados Unidos, bajo el marco de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE).
La ciudad privada de América Latina que nació con capital de Estados Unidos y ahora enfrenta a la Justicia
La ciudad privada de Próspera, diseñada con capital de Estados Unidos para América Latina, enfrenta un futuro incierto tras la declaración de inconstitucionalidad de las ZEDE, su marco legal.
Las ZEDE representan uno de los experimentos sociales, económicos y políticos más radicales de las últimas décadas en América Latina. No fueron concebidas como colonias militares, sino como una suerte de “ciudades-empresa” o startups territoriales que buscaban funcionar con reglas propias, baja carga tributaria y una amplia autonomía respecto del Estado hondureño.
Un experimento libertario en América Latina: la ciudad privada que nació con respaldo de Silicon Valley
El modelo despertó el interés de empresarios y multimillonarios de Silicon Valley, en Estados Unidos, que veían en estas zonas la posibilidad de la construcción de comunidades con mayor libertad económica y menor intervención estatal. De esa idea nació Próspera. El marco legal de las ZEDE se remonta a 2011, cuando Honduras aprobó una reforma constitucional que habilitó la creación de estas zonas especiales.
La construcción de Próspera comenzó en el 2017. Fue concebida y desarrollada por el empresario venezolano Erick Brimen, CEO de Honduras Próspera Inc., con el respaldo financiero de inversores internacionales. Entre ellos se encuentra Peter Thiel, empresario nacido en Alemania y nacionalizado estadounidense, cofundador de PayPal, fundador de Palantir y presidente de Thiel Capital. Su participación vinculó todavía más el proyecto con el ecosistema tecnológico y financiero de Estados Unidos.
La construcción de una ciudad sin regulación
De acuerdo con la ley que las creó en 2013, las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico son áreas con un amplio nivel de autonomía dentro del territorio hondureño. Tienen “personalidad jurídica” propia y fueron creadas con el objetivo de acelerar el cumplimiento de las metas del Plan de Nación y facilitar la inserción de este país de América Latina en los mercados mundiales mediante reglas competitivas y estables.
La legislación permitía crear distintos tipos de ZEDE, entre ellos centros financieros, ciudades autónomas, zonas económicas especiales y zonas turísticas. Estas estructuras podían establecer regulaciones propias en diferentes áreas y administrar determinados servicios, algo que las diferenciaba de otras zonas económicas especiales de América Latina.
El modelo, sin embargo, generó una fuerte controversia política y jurídica en Honduras. Sus críticos cuestionaron el nivel de autonomía concedido a estos territorios y advirtieron sobre el riesgo de que pudieran funcionar como estructuras paralelas al Estado. A fines de 2024, la Corte Suprema de Honduras declaró la inconstitucionalidad de las ZEDE. Según el fallo, el modelo vulneraba disposiciones constitucionales relacionadas con la estructura del territorio nacional, el sistema de administración de justicia y la planificación económica. Pese a la decisión judicial, Próspera continuó funcionando en Roatán.
En pocas palabras
- Próspera, ciudad privada: Proyecto de construcción en Honduras con capital de Estados Unidos enfrentando un futuro incierto.
- Marco legal ZEDE: La Corte Suprema de Honduras declaró inconstitucional el modelo de Zonas de Empleo y Desarrollo Económico.
- Respaldo e inversión: El proyecto contó con el apoyo de inversores de Silicon Valley, incluyendo a Peter Thiel.

