Mayo representa una oportunidad ideal para revitalizar nuestros balcones y terrazas. Una buena manera de lograrlo es sabiendo elegir las plantas adecuadas para cultivar en maceta. Con estos conocimientos de jardinería, te asegurarás que los ejemplares no solo aporten belleza, sino que también sobrevivan al otoño y a las bajas temperaturas.
Estas son las mejores plantas para tener en maceta en el balcón o terraza en mayo
Pieris japonica
Para quienes buscan una estética sofisticada, la Pieris japonica se posiciona como la opción predilecta. Este arbusto destaca no solo por su porte, sino por la belleza de sus brotes nuevos, que emergen en tonos rojizos y bronceados. Este fenómeno crea un contraste visual fascinante sin depender exclusivamente de una floración llamativa. Se trata de una planta que eleva la categoría de cualquier rincón de la terraza o el balcón.
Hebe
Otro de los ejemplares que podemos colocar en maceta durante esta época es el Hebe. Su principal virtud es su excepcional resistencia a las corrientes de aire y a las bajas temperaturas. Además de su robustez, esta planta ofrece un fuerte aporte ornamental, ya que en mayo adquirirá matices rosados o lilas. Al desarrollarse bien en recipientes medianos o grandes, aporta un volumen ordenado y una estructura persistente que mantiene el balcón visualmente lleno, incluso cuando otras plantas pierden fuerza.
Lavanda
Un clásico en esta temporada es la Lavanda. Si el espacio recibe sol directo durante gran parte del día, este ejemplar será la mejor alternativa. Al combinarla con macetas de barro o tonos piedra, se genera una base visual muy estable. Lo mejor es que su follaje se mantiene atractivo durante todo el año, no solo en mayo. Además, tiene como plus su agradable fragancia.
Skimmia japonica
Finalmente, para los balcones o las terrazas donde la luz solar es limitada, la Skimmia japonica es la solución ideal. Sus hojas de color verde oscuro proporcionan una profundidad visual única, ideal para generar sensación de naturaleza. Además, durante esta época, la planta suele sorprender con pequeñas bayas rojizas que rompen la monotonía, demostrando que un espacio con poca luz directa también puede ser vibrante y dinámico.





