En el Mercado Cooperativo de Guaymallén algunos feriantes ya se muestran preocupados, otros se resignan aunque también están los que conservan la esperanza. Es que, a pesar de la variedad y los buenos precios, no logran escaparle a la crisis y sus ventas se han visto afectadas en el último tiempo. De hecho, desde la asociación que los agrupa a nivel nacional afirmaron que el consumo cayó el 50%.
Por las tardes los cuantiosos pasillos del predio de calle Sarmiento, de ese departamento, lucen vacíos en estos días y no se trata de algo que ocurriera con frecuencia, según advirtieron los propios puesteros en una recorrida que realizó Diario UNO.
"Hasta finales del año pasado esto estaba lleno de gente pero ahora no está pasando nada", comentó preocupada una vendedora. Uno de sus colegas agregó: "Muchos estamos cerrando el puesto un poco más temprano porque después del mediodía esto se muere".
Las preocupaciones se repiten en el puñado de puestos que se encuentran abiertos ya que la mayoría baja sus rejas por la tarde. A esto también se le agrega el cambio de temporada que se avecina para las frutas y verduras, lo que suma aún mayor incertidumbre para el futuro.
"Con las primeras heladas dejamos de tener productos locales y comienzan a venir los del norte. Habrá que esperar para ver a qué precios los traen", señalaron desde "El Chueco".
Compras comunitarias
Ante una economía de crisis y un dólar inestable, no es nuevo que muchas familias o grupos de conocidos decidan ir a la feria para hacer una compra comunitaria. Este mecanismo se ha vuelto a poner en marcha porque la compra al por mayor disminuye los costos.
"Por lo general, el sábado por la mañana se ve a más familias o mujeres en grupos. Buscan y preguntan. Para ellos es una ventaja porque si compran mucho siempre se les hace un descuento, entonces con $10 menos por acá y $20 por allá por ahí terminan comprando otra cosa con lo que se ahorraron".
Por su parte, son los verduleros los que están mostrando un ajuste en los cinturones ya que, según comentaron, hacen compras más pequeñas y de verduras que tengan más tiempo de vida.
Cambios de hábitos y de compras
"Ahora en las parejas trabajan los dos y se busca comer cosas que se hagan más rápido", analizan los puesteros buscando una explicación al brusco descenso en el consumo de frutas y verduras.
Es que los cambios en las rutinas y las modas también afectan al sector, para bien o para mal.
"Fijate cuántas familias comen hoy en día puchero una vez a la semana. Nadie. Sin embargo, la papa o la zanahoria siguen siendo como un comodín a la hora de cocinar. Eso no pasa con las coles, por ejemplo, que cada vez se venden menos", aseguran.
Del otro lado, están los alimentos que pasan por su minuto de fama: "Antes solamente un puesto vendía jengibre, hoy lo tenemos todos porque la gente lo busca mucho. Igual que algunas frutas tropicales. Nos vamos modernizando".
Algunos precios de referencia
- Fardo de acelgas (8/10 atados): $45
- Bolsa de papa 50 kilos: $190
- Bolsa de choclo 50 unidades: $250
- Cajón de tomate: $200
- Palta tucumana por kilo: $140
- Pimiento amarillo por kilo: $75
- Chauchas por kilo: $35
- Zapallito italiano: $20
Desde la Unión Frutihortícola Argentina (Ufha) compartieron la tremenda situación que está viviendo el sector. A través de un comunicado, advirtieron esta semana que las ventas han tenido un fuerte retroceso de hasta el 50%.
Según la asociación, se esperaba un incremento en las ventas por Semana Santa pero esto no ocurrió por lo que la calificaron como un "desastre".
En un análisis del panorama que vive el sector indicaron que se registró un aumento del fiado y que muchos cheques están siendo rechazados por falta de fondos.
A su vez destacaron que los precios, mayormente, bajaron por falta de ventas mientras que otros se mantuvieron igual que hace dos o tres años, sin embargo, los costos fijos subieron todos.
Debido a esto la unión comercial pidió que se tomen políticas que reactiven el sector de manera "urgente ya que vamos en caída libre".



