Nutricionista Luisina Capone

Cortisol alto: qué es el método nórdico de liberación hormonal que promete bajar hasta 18 kilos en 6 semanas

El cortisol alto se relaciona con el estrés y el peso. Qué propone el método nórdico de liberación hormonal y cuáles son sus principales promesas

En los últimos tiempos también se popularizó el llamado método nórdico de liberación hormonal, una propuesta que asegura que determinadas rutinas pueden ayudar a reducir el cortisol, desinflamar el cuerpo y favorecer el descenso de peso. La nutricionista Luisina Capone explicó a Diario UNO qué hay de cierto detrás de estas afirmaciones y cuáles son los factores que realmente influyen en el peso corporal.

Cortisol: qué es y qué función cumple en el organismo

El cortisol es una hormona glucocorticoide que se produce en la corteza de las glándulas suprarrenales. Su liberación está regulada por el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal y responde a diferentes estímulos físicos y psicológicos.

Aunque actualmente suele asociarse al estrés y se lo presenta como una hormona negativa, el cortisol es fundamental para la supervivencia. Ante una situación de alarma, prepara al organismo para responder rápidamente: moviliza energía, aumenta la disponibilidad de glucosa para el cerebro y proporciona sustratos que permiten que el cuerpo funcione frente a una amenaza.

También puede elevar la presión arterial y el gasto energético y reducir temporalmente funciones que no resultan prioritarias en una situación de peligro, como la digestión, la reproducción y determinadas respuestas del sistema inmunitario.

Qué ocurre cuando el cortisol permanece elevado

El problema aparece cuando el estrés deja de ser puntual y se transforma en una situación permanente. La sobrecarga laboral, la falta de sueño y los problemas económicos, entre otros factores, pueden mantener al organismo en un estado de alerta prolongado.

Según explicó Capone, esta hiperactividad puede relacionarse con resistencia a la insulina, mayor adiposidad, pérdida de masa muscular, alteraciones del estado de ánimo y una menor respuesta inmunitaria.

Por eso, la especialista remarcó que no se trata de “eliminar” el cortisol. “Hay que desmitificar la idea de eliminar el cortisol, ya que es bueno. El problema es la elevación crónica en un valor alto”, señaló.

Cortisol, sueño y aumento de peso

En condiciones normales, el cortisol suele alcanzar uno de sus niveles más altos al despertarse y disminuir progresivamente durante el día hasta llegar a valores bajos durante la noche.

La privación crónica del sueño puede alterar este ritmo. Cuando el cortisol permanece elevado durante la noche, puede interferir con la producción de melatonina y de la hormona de crecimiento, afectando el descanso.

Al día siguiente pueden aparecer fatiga y cambios en las hormonas relacionadas con el apetito. Capone explicó que puede aumentar la grelina, vinculada al hambre, y disminuir la leptina, relacionada con la saciedad.

Esto puede favorecer un aumento de peso. Además, un cortisol elevado de manera crónica puede contribuir a la retención de líquidos, generando hinchazón, incluso a nivel facial, y también puede elevar la presión arterial.

Dieta, ejercicio y cortisol: qué relación existe

El estrés sobre el organismo no proviene solamente de situaciones emocionales. Una dieta con un déficit calórico extremo también puede convertirse en un factor de estrés para el cuerpo y favorecer una elevación del cortisol.

Por eso, la alimentación, el ejercicio físico y el descanso deben analizarse en conjunto. Antes de recurrir a suplementos para intentar modificar las hormonas, la especialista recomienda priorizar hábitos saludables.

El magnesio y otros suplementos pueden contribuir en determinados casos a favorecer un descanso adecuado, pero no reemplazan una alimentación equilibrada, actividad física y un buen descanso.

La cafeína consumida durante las últimas horas del día también puede interferir con el sueño y favorecer un círculo en el que la falta de descanso y el estrés terminan afectando nuevamente al cortisol.

Qué es el método nórdico de liberación hormonal

En este contexto se popularizó el denominado método nórdico de liberación hormonal, una propuesta que sostiene que las mujeres después de los 40 años pueden tener mayores dificultades para bajar de peso y presentar hinchazón como consecuencia de niveles elevados de cortisol.

El método atribuye este fenómeno, entre otras cuestiones, a las dietas restrictivas y al ejercicio físico intenso. Como alternativa, propone micropausas y rutinas de baja intensidad de entre 7 y 12 minutos para adelgazar.

Entre sus promesas se mencionan una supuesta eliminación de toxinas, una reducción de la inflamación y pérdidas de peso de entre 4 y 7 kilos durante la primera semana y hasta 18 kilos en seis semanas, sin modificar la alimentación ni realizar entrenamiento con sobrecarga.

Sin embargo, estas cifras deben entenderse como promesas del método y no como resultados garantizados o demostrados.

¿El método nórdico realmente permite bajar de peso?

Capone señaló que existen múltiples factores que pueden influir en el aumento de peso después de los 40 años. Durante la perimenopausia aparecen cambios hormonales, pero también pueden modificarse los hábitos cotidianos, con mayor sedentarismo, menor actividad física y cambios en la alimentación.

La especialista también mencionó otros factores como un mayor consumo de ultraprocesados, la falta crónica de sueño, un menor consumo de frutas, verduras y proteínas de calidad y la falta de ejercicios de fuerza.

En cuanto al descenso de peso, fue contundente: “Lo que más hace perder grasa es un déficit calórico”, explicó Capone.

Esto también plantea una contradicción con algunas promesas del método: si se afirma que se pueden perder grandes cantidades de peso sin modificar la alimentación, mientras al mismo tiempo se atribuye el aumento de peso a dietas restrictivas y al cortisol, es necesario diferenciar entre una estrategia de bienestar y un mecanismo comprobado para perder grasa.

¿El estrés puede hacer subir de peso rápidamente?

El estrés puede producir cambios rápidos en el peso, aunque eso no significa necesariamente que se haya ganado esa misma cantidad de grasa corporal.

Capone explicó que durante una semana de estrés crónico puede observarse una variación de alrededor de 2 kilos, pero aclaró que ese cambio puede estar relacionado con la retención de líquidos y no exclusivamente con un aumento de grasa.

El exceso de sodio, los azúcares y las modificaciones asociadas al estrés pueden contribuir a esa retención hídrica.

Cortisol y “toxinas”: qué dice la nutricionista

Otra de las afirmaciones asociadas al método nórdico es que determinadas rutinas permitirían eliminar grandes cantidades de toxinas acumuladas en el organismo.

Sin embargo, Capone aclaró que el cuerpo ya cuenta con órganos encargados de procesar y eliminar sustancias de desecho, entre ellos el hígado, los riñones, la piel y los pulmones.

“Tampoco tenemos litros y kilos de toxinas atrapadas. Eso es un mito”, sostuvo la especialista.

Por eso, más que intentar “eliminar el cortisol” o realizar supuestas rutinas detox, el abordaje debería centrarse en hábitos sostenibles: una alimentación adecuada, actividad física, descanso suficiente y estrategias para manejar el estrés.

El cortisol es una hormona necesaria para el organismo. El objetivo no es eliminarlo, sino evitar que el estrés sostenido y otros factores mantengan sus niveles elevados de manera crónica.

En pocas palabras

  • Cortisol alto: El cortisol es una hormona esencial, pero sus niveles crónicamente elevados pueden causar problemas de salud y aumento de peso.
  • Método nórdico: Esta propuesta asegura reducir el cortisol y promover la pérdida de peso con rutinas cortas, pero su efectividad no está científicamente comprobada.
  • Claves para el bienestar: La nutricionista Luisina Capone enfatiza la importancia de hábitos saludables como dieta, ejercicio y descanso para regular las hormonas y el peso.
Resumen generado por Thinkindot AI

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