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Coronavirus: por videochat entrenan los chicos del futsal del club Alianza Guaymallén

Editado por José Luis Verderico
verderico.joseluis@diariouno.com.ar

Ahora las canchas del mundo están vacías. De jugadores, de público, de alegrías, de sufrimiento, de goles celebrados y de marcadores adversos. Son pedazos de terreno y nada más. Es que la acción, la adrenalina y el esfuerzo físico debieron cambiar de escenario: ahora se entrena por separado y mirando el celular en las casas, en los patios, en los departamentos y en los balcones, los últimos refugios del deporte contra la pandemia.

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Como sucede en otras partes del mundo, también los chicos y las chicas que practican futsal en el Club Alianza Guaymallén y compiten con la camiseta del León en la Fefusa, extrañan los entrenamientos colectivos.

Quieren correr, pegarle a la pelota como Dios manda, meter, saltar, trabar, hacer goles y festejarlos. Hasta las estrategias del DT querrían volver a escuchar en vivo y en directo.

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Pero también tienen nostalgias de verse cara a cara, de sentir el sudor y el agua fría corriendo garganta abajo al final del esfuerzo, de las bromas y los apodos, y hasta de armar alguna juntada para el sábado.

Al menos por esta vez son iguales que los jugadores de River, de Vélez, del City, del Barcelona y miles de otros clubes del planeta: están todos en cuarentena.

El desafío de Matías

Tiene 24 años, es Técnico en Relaciones Públicas y jugador de futsal desde los 8 años. Matías Moreno es "profe" en la escuela de futsal del Club Alianza Guaymallén desde los 17 años. Acá es el DT. En Europa le dirían El Míster.

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Entrena a chicos y chicas. Adolescentes en su mayoría. Ahora a distancia. Por videoconferencia. Con la pantalla partida en varios cuadraditos que le muestran las caras, los gestos y el trabajo de los integrantes del equipo. Con el parlante que le acerca las voces agitadas. Con algún comentario.

Todos trabajan cruzando los dedos para que la diosa internet funcione sin cortes. Salvar las limitaciones es parte del entusiasmo.

"¡Vamos, vamos!", arenga el DT a los pibes. "Quiero ver ese esfuerzo", repite.

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¿Cómo hiciste para cambiar sobre la marcha y aplicar un sistema nuevo de trabajo?

Al no poder trabajar en una cancha la planificación se ha complicado muchísimo. Tener a los chicos cara a a cara es muy importante para marcar un gesto físico, o un error, porque lo que más estamos haciendo en esta cuarentena es mantener el estado físico.

¿Qué complicaciones aparecen además de la conectividad?

Sabemos que no todos los chicos y chicas tienen el mismo espacio en sus casas para moverse. No todos tienen patio, no todos tienen césped, no todos tienan baldosa así que no podemos entrenar con todos de la misma forma. Hay que adaptarse al espacio físico que tiene cada uno de los chicos.

"Más allá de mirar algún video sobre el juego, no podemos trabajar mucho sobre cuestiones tácticas así que estamos concentrados en la parte física" "Más allá de mirar algún video sobre el juego, no podemos trabajar mucho sobre cuestiones tácticas así que estamos concentrados en la parte física"

Matías, profe y jugador de futsal

¿Y cómo está el grupo?

Empezamos a trabajar así hace tres semanas utilizando una plataforma de videochat. Al comienzo fue muy difícil porque ni yo sabía cómo usarla y me puse a investigar el manejo y buscar una buena señal para que no se corte la transmisión. Hubo que buscar la forma de ver a todos los chicos al mismo tiempo, hacer los ajustes de audio y video.

"Los ejercicios no pueden ser explicados únicamente con palabras, también hay que demostrarlos, y hacerlo por videochat fue difícil, tanto que los primeros entrenamientos se estiraban hasta dos horas" "Los ejercicios no pueden ser explicados únicamente con palabras, también hay que demostrarlos, y hacerlo por videochat fue difícil, tanto que los primeros entrenamientos se estiraban hasta dos horas"

Matías, profe de futsal

¿Y la evolución?

Quiero destacar el entusiasmo de los chicos: preguntan cuándo y a qué hora se entrena, tratan de estar todos, proponen horarios. Es muy bueno para el grupo tendiendo en cuenta que podrían hacer cosas cada uno por su lado.

"A veces algunos chicos no pueden participar porque tienen tareas del colegio, y yo insisto que al colegio hay que darle prioridad siempre" "A veces algunos chicos no pueden participar porque tienen tareas del colegio, y yo insisto que al colegio hay que darle prioridad siempre"

"Otras veces hemos tenido entrenamientos con hasta quince chicos" "Otras veces hemos tenido entrenamientos con hasta quince chicos"

¿Qué edades tienen?

Tengo a cargo chicos de 14 y 15 años, que están en las categoría Menores, y chicas de Juveniles y Primera. Los lunes, miércoles y viernes entreno grupos desde las cinco de la tarde a diez de la noche.

El profe es uno más

Matías entiende perfectamente que los chicos estén desesperados por entrenar y jugar como siempre lo hicieron. Sabe qué sienten porque él también es jugador, porque él también entrena con sus compañeros de la Primera categoría por videoconferencia.

¿Cómo se hace para trabajar sin la pelota, algo tan difícil para poner en práctica entre futbolistas que se salen de la vaina por hacer un gol?

Todos los chicos de la categoría Menores tienen al menos una pelota en la casa, o se pueden arreglar con algo. El otro día, por ejemplo, a uno de los chicos se le fue la pelota a la casa del vecino y no la pudo recuperar para entrenar. Así que le aconsejé que entrenara con una naranja.

¿Qué aspectos van a trabajar al regreso?

Por ejemplo, volver a recuperar el manejo de las distancias con la pelota porque algunos chicos están usando pelotas medianas; otros, pelotas de cancha de 11 jugadores y algunos hasta pelotas de tenis.

No están acostumbrados a esos tamaños tan diversos y las pelotas de futsal son específicas. Sabemos que nadie se olvida de cómo parar una pelota ni de cómo pasarla pero todo eso se entrenaba hasta cuatro veces por semana, incluidos los partidos, y ahora, hace casi un mes, ya no lo están haciendo de la misma forma.

"Hoy, en la cuarentena, no pueden patear al arco ni hacerle un pase largo a un compañero ni gambetear a un rival" "Hoy, en la cuarentena, no pueden patear al arco ni hacerle un pase largo a un compañero ni gambetear a un rival"

Matías Moreno, profe y jugador de futsal

Tareas para la casa

El entrenamiento por videoconferencia termina. Los chicos y el profe se despiden hasta la próxima vez. Es raro no verlos caminar juntos en fila hacia el surtidor de agua.

"Profe, ¿cuándo entrenamos de vuelta?", pide saber uno de los chicos. "El lunes, a las cinco. Avisen a sus compañeros", dice Matías.

Sin embargo, la práctica sigue en cada casa, en cada patio, en cada departamento. De modo individual. Como les pasa en este momento a los profesionalísimos del Madrid, o de la Juventus o de Sacachispas. Para mantener la línea.

Sin conos de colores pero marcándose lugares con ropas de distintos tonos. Sin el profe que les tome el tiempo o les ayude pero con una madre, un padre o un hermano solidario.

Entonces corren, hacen piques cortos, algunas lagartijas, fortalecen el cuádriceps, hacen sentadillas, respiran, toman agua, elongan... Se recuperan y repiten las rutinas.

Más allá de todo, están juntando fuerzas. Están ensayando mentalmente cómo será el reencuentro con las canchas, con los compañeros, con el profe Matías, con la pelota...

Si hasta deben estar imaginando nuevos festejos para esos goles que están en forzoso proceso de incubación.

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