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Coronavirus en Mendoza: "Les aviso que no he muerto", dice una mujer que quedó sola en un hotel vacío

Editado por Enrique Pfaab
pfaab.enrique@grupoamerica.com.ar

Los 17 pisos de un hotel de alta categoría están desolados, a oscuras. Hasta hace unas semanas eran un mundo repleto de turistas nacionales y del exterior que visitaban Mendoza. Ahora no hay nadie, o casi. Solo una pareja y una mujer, cada una en su lugar, que jamás se han cruzado.

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Mónica Bou Bignart tiene 57 años, es médica, inmunodeprimida y necesita oxígeno. Vive desde hace 10 años en uno de los departamentos de la torre de 17 pisos del Amerian Executive Hotel, de la cadena Amerian, de Ciudad.

Hasta hace unas semanas ese era un lugar privilegiado para vivir, con servicios de calidad, pileta, gimnasio… Solo había que acostumbrarse a compartir las instalaciones con la gran cantidad de turismo nacional y extranjero que se alojaban allí.

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Mónica compró hace 10 años un departamento en ese edificio, al igual que otros mendocinos, que adquirieron en total solo el 10% de la torre. Salvo Mónica, los demás alquilan esos departamentos para turistas. Mónica es la única, o “casi”, que lo utiliza como su lugar de residencia permanente.

El “casi” es porque allí también alquila uno de esos departamentos Danilo Ortiz, defensor de Godoy Cruz, que vive con su mujer. “Yo le alquilo a Danilo, como antes le alquilé también a otros jugadores, como Ayoví (Jaime). Me resulta más práctico alquilar por dos años que hacerlo a turistas”, cuenta Silvia March, dueña del espacio que ocupa el jugador del Tomba.

Entonces, ahora, son tres en un inmenso edificio vacío, desde que las medidas restrictivas por la pandemia hicieron que el hotel se vaciara de turismo.

El caso es que Mónica, la única residente permanente, quedó allí, olvidada, igual que el jugador y su esposa.

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Los solitarios hacen el mismo relato: los responsables del hotel le dieron la llave del ingreso y se fueron.

Desde la administración local del Executive Hotel indicaron que “nos quedamos sin huéspedes, pero no hemos podido cerrar el hotel por estas personas que viven allí. Los invitamos a retirarse, pero no quisieron hacerlo”, dijo María Marta, vocera de Amerian.

Pero Mónica dice que el hotel ha quedado prácticamente abandonado, sin limpieza ni desinfección. “Apagaron todo y se fueron. Quedó todo a oscuras. Por las dudas les aviso que yo no he muerto, todavía”, dice la mujer.

La administración sostiene que, en turnos y a pesar de que las puertas están cerradas, hay una persona encargada del lugar en forma permanente y aseguran que “se hace la limpieza de las áreas comunes, los ascensores funcionan y todo está intacto”.

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Aislada

El hotel tiene 17 pisos. En el último está la piscina y hay una suite presidencial. Supo ser de 5 estrellas, pero después fue recategorizado como de 4.

Mónica, cuando comenzó el alerta en la Argentina por la pandemia, primero quedó en cuarentena por haber compartido espacios comunes con turistas extranjeros. Ahora está cumpliendo con el aislamiento social obligatorio y, por ser oxígeno dependiente, es parte del grupo de riesgo y no puede dejar el lugar. “Si salgo, voy derecho al hospital y no me dejan salir más”, dice.

Todos los días una de sus hijas le deja los alimentos del día en la puerta del hotel y ella baja a buscarlos. También ocurre lo mismo con los remedios y sus otras necesidades médicas.

“Soy inmunodeprimida y acá me dejaron sin aire acondicionado, nadie viene a sacar la basura, nada. Apagaron la luz y se fueron. Es aterrorizante”, relata.

Silvia March, la dueña del departamento que alquila Danilo Ortiz, hace el mismo relato. También lo hace el jugador, que por este motivo fue noticia internacional. “Los dueños del hotel donde estoy me dieron las llaves de mi departamento y de la entrada principal, y se fueron a sus casas", dijo a Diario UNO, en una nota que fue replicada por muchos medios.

Por ahora, no hay soluciones. Tres personas vagan por los pasillos vacíos y oscuros de un edificio de 17 pisos.

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