Pandemia

Coronavirus: entre los mendocinos en Perú hay una científica que hacía un curso

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Todos los viajeros y turistas que se encuentran en el exterior imposibilitados de retornar al país por la pandemia del coronavirus sufrieron este pasado miércoles un mazazo al enterarse de la decisión del presidente Alberto Fernández de cancelar los vuelos de repatriación y no permitir el ingreso de nadie al país. Muchos son los mendocinos que están viviendo esta situación y llenos de angustia. Tal es el caso de la investigadora Agustina Barros, que está varada en Cusco, Perú, donde fue a hacer un curso de ecología de plantas.

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Según Barros, en Cusco solamente hay más de 400 argentinos. También en Perú están en la misma situación los periodistas Carolina 
Juan Carlos Albornoz, y su pequeña hija Valentina, que en la cuidad norteña de Máncora (límite con Ecuador), dicen estar viviendo un verdadero y durísimo "estado de sitio" y esperando que se levanten las restricciones para volver a Mendoza.

Aislados y desinformados

"Queremos volver cuanto antes a nuestros hogares. Sé que esta situación superó a todos y era impensada, pero necesitamos que desde Argentina nos den certezas, hay muchas idas y venidas y nada en concreto, y eso estresa el doble. Necesitamos una comunicación fluida con nuestro gobierno", contó Barros desde el hotel Royal Inca I, donde está alojada, gracias a la gestión de los organizadores del curso. Pero agregó que esto durará poco. "Tengo alojamiento y comida asegurada por los organizadores del curso, pero hasta el 1 de abril", dijo.

"A mi, desde el Conicet me han ofrecido todo lo que necesite, incluso mandarme dinero, pero son muchos los argentinos que están acá, y no tienen ya donde alojarse, e incluso han tenido que ir a una iglesia, bajo condiciones paupérrimas. He visto casos extremos, como el de un señor mayor, enfermo de leucemia y una chica embarazada", afirmó.

Un curso y un pasaje a una pesadilla

Agustina es licenciada en Gestión Ambiental de la Universidad de Congreso, de Mendoza, y tiene un doctorado en Ecología otorgado por la Universidad de Griffith, Australia. Trabaja en el Conicet y el Ianigla y se especializó en cambio climático y disturbios antrópicos sobre la vegetación altoandina. Por eso, el pasado 7 de marzo aceptó la idea de ir a hacer un curso internacional de ecología en plantas, organizado por las Universidades de Bergen (Noruega) y Arizona (Estados Unidos) en Perú.

Primero se evaluó el tema del coronavirus, que ya estaba en pleno proceso de expansión, pero se consideró que no había riesgo de que llegara a Perú y por eso viajó a Cuzco y comenzó el cursado, con trabajos de campo y mediciones en el Parque Nacional Manú. Luego se declaró la pandemia mundial, y comenzaron las restricciones de vuelo a Estados Unidos y Europa, y en Cusco se declaró el estado de emergencia y toque de queda.

Ana Agustina vio que la empresa Latam, con la que tenía el pasaje de retorno, cancelaba los vuelos, y que le empresa de seguro médico -Assist Card- ya no le respondía el teléfono.

"Inmediatamente nos comunicamos con la Embajada Argentina, y nos hicieron llenar un formulario para ver cuándo ingresamos y nuestros datos. Nos dijeron que iban a ir sacando gente priorizando a los que llegaron antes del 12 de marzo, pero no hay nada en concreto", informó la científica mendocina.

"En Cusco hay más de 400 argentinos esperando respuestas y poder volver al país pronto. Sabemos que es difícil, pero la Embajada debe ayudar y dar datos concretos y decir cómo van a asistir a quienes se enferman", concluyó Agustina Barros.

Más de 100 argentinos en el Norte peruano

La familia integrada por los periodistas Juan Carlos Albornoz, Carolina Baroffio y la hija de ambos, Valentina, tratan de mantener la calma, cumplen las reglas para evitar contagiarse, estando alojados en un hotel de la ciudad balnearia de Máncora. "Hasta ahora sólo se habla de Cusco y Lima. Pero en esta zona somos casi 100. La Embajada ha hecho poco. Se llevó ciento y pico personas de Lima, unos 50 hoy (por este jueves) de Arequipa pero para el norte no han conseguido nada", detalló Albornoz.

"Acá no podemos ir a Lima porque están cerradas las carreteras y suspendido el transporte entre provincias. No digo que la Embajada sea buena o mala. Digo que no ha podido repatriar a más del 10 o 15 por ciento de los varados en Perú", reclamó el periodista mendocino.

Finalmente Albornoz declaró que "nosotros sobrevivimos gracias a la solidaridad de los dueños del hotel Puerto Bamboo, y estamos bien porque cumplimos a rajatabla con el protocolo de aislamiento. Queremos estar sanos. La región de Piura es la segunda más contaminada de todo Perú", concluyó Juan Carlos.

Varados en Cuba: un poco más tranquilos

En comunicación con un grupo de nueve amigos mendocinos, estos comentaron este jueves que la situación ha mejorado con los días. "Ya hay más control, no dejan salir a nadie del hotel, salvo casos de mucha necesidad. Nos hacen tres controles médicos diarios, y gracias a Dios no hay ningún caso positivo. Hoy salió un vuelo para Argentina, nos enteramos por una lista que pasaron", contó Marcia Escobar, alojada en La Habana.