No hay nada tan personal como el aroma del hogar. Es lo primero que te envuelve cuando cruzas la puertas después de un día largo. Puede ser un perfume sutil, intenso, fresco o cálido, pero casi siempre tiene el poder de bajar el ritmo, ordenar la cabeza y transformar el cansancio en sensación de refugio.
No es solo un aroma rico, sino que es identidad y una especie de bienvenida invisible al hogar y nuestro espacio seguro. Lo mejor de todo es que no hace falta gastar una fortuna para comprar aromatizadores, velas o inciensos, ya que puedes hacer tu propia bruma perfumada casera.
De esta forma puedes personalizar el perfume con los ingredientes que más te gustan, y así crear un ambientador que convierta tu hogar en ese espacio al que siempre quieres volver. A continuación, exploramos cómo hacer un perfume inspirado en el otoño con fragancias típicas de la estación.
Se puede elegir múltiples fragancias, pero pocas fragancias representan tan bien el otoño como los tonos refrescantes y las notas amaderadas de las especies. En esta ocasión, la canela será el ingrediente estrella de este perfume casero para el hogar.
Ingredientes
- 250 ml de agua.
- Una cucharada de alcohol etílico.
- Una rama grande de canela.
- Cáscara de una naranja.
- Cinco clavos de olor
- Una rodaja fina de jengibre fresco
- Una cucharadita de esencia natural de vainilla.
Para comenzar coloca el agua junto a la canela en una olla pequeña. Luego agrega la cáscara de naranja, los clavos de olor y el jengibre. Lleva la preparación a fuego bajo y deja que el calor haga su trabajo lentamente. No pongas la hornalla al máximo, ya que es importante hacer una cocción al mínimo para que se liberen los aceites de cada ingrediente.
Tras unos minutos, comenzarás a sentir un aroma cálido, envolvente y natural. Mantén la olla al fuego durante 10 y 15 minutos, cuidando que no se quede sin líquido, y si hace falta puedes agregar más agua.
Retira del fuego y deja que el aromatizador repose hasta enfriarse por completo. Cuela el líquido con cuidado y suma la vainilla y el alcohol, que van a fijar y mejorar el perfume. Pasa la mezcla a un atomizador o frasco de vidrio con varillas difusoras, cualquiera que tengas en casa.
Antes de usar esta bruma perfumada recuerda agitar suavemente para que se reactiven las notas. Ahora puedes pulverizar tus cortinas, almohadones o el aire.






