Bernardo Stamateasbernardoresponde@gmail.comMuchas personas son infelices porque no pueden pedir lo que desean directamente o expresar sus ideas libremente. Cuando uno les pregunta qué anhelan lograr o qué esperan de la vida contestan de modo general: "Quiero amor, paz, salud y felicidad". Nada de esto está mal pero si queremos alcanzar nuestras metas necesitamos ser específicos. ¿Sabés con claridad cuáles son tus objetivos en la vida?Cada vez que le pidás algo a alguien, tenés que ser específico y no dar vueltas. Decí claramente lo que esperás recibir y llamá a las cosas por su nombre. Todos los seres humanos tenemos derecho a pedir y recibir pero para hacerlo debemos aprender a expresarnos (si no sabemos hacerlo naturalmente). La mayoría de la gente tiene una actitud equivocada en lo que respecta a pedir, razón por la cual no recibe lo que desea. Acostumbrémonos a pedir de acuerdo a lo que esperamos recibir.Te invito a analizar algunas de las actitudes que nos alejan de aquello que queremos recibir: • Ponerse en el lugar de la víctima: hay gente que tiene ganas de comer algo rico y en lugar de pedirlo de forma directa dice frases como: "Todo el día encerrado/a acá, ocupándome de todo y de todos, y nadie se acuerda de mí". ¿Te sentís identificado con este estilo de pedido? Si es así, debés saber que siempre lo mejor es pedir las cosas directamente: "Tengo ganas de comer algo rico".Quien se pone en el rol de víctima, en el fondo cree que no es merecedor de recibir lo que desea, o tiene miedo de que el otro le diga que no, se enoje o lo maltrate. Todo lo bueno de la vida es para que lo disfrutemos y lo compartamos. Esta creencia nos permite dejar de ser víctimas para convertirnos en personas que saben lo que merecen y lo disfrutan sin culpa.• Dar muchas vueltas: muchas personas dan miles de vueltas para hacerles saber a los demás lo que quieren y casi siempre su mensaje es malinterpretado. Esto los frustra y los inhibe aún más para ir al grano. Aquí también el problema de fondo es la falta de merecimiento. • Hablar con indirectas: otras personas que no pueden expresar lo que quieren de forma clara y concisa hacen uso de indirectas. En algunos casos son palabras o frases como misiles que buscan hacer reaccionar al otro. ¡Nada tan contraproducente como una indirecta! Las posibles reacciones ante una indirecta son que la persona la ignore por completo o responda con enojo e incluso violencia.• Enfermarse para llamar la atención: mucha gente se enferma para llamar la atención y conseguir lo que desea. ¡Porque no se atreve a pedirlo! Se trata de personas incapaces de poner en palabras lo que sienten (porque no les permitieron hacerlo de chicos) y el cuerpo habla por ellas. A veces, síntomas comunes como fiebre, dolores musculares, malestar estomacal son en realidad una forma desesperada de expresar lo que la persona no puede decir. Necesitamos aprender a escuchar a nuestro cuerpo y a respetar lo que sentimos.Hoy en día somos testigos de mucha gente que habla por emoción o sentimiento. ¿Cuál es la diferencia? Una emoción es lo que estoy sintiendo ahora, mientras que un sentimiento es lo que vengo sintiendo desde hace tiempo. Aprendamos a hablar claramente y, sobre todo, a expresar lo que sentimos y deseamos. De lo contrario, todo lo que callamos puede llegar a afectar nuestra salud física y psicológica. Cada palabra que enunciamos tiene valor y el poder de construir o destruir relaciones, vidas y situaciones. Elijamos comunicarnos eficazmente.
Cómo pedir eficazmente
