Con la llegada del verano, aparecen también distintos insectos indeseables dentro de casa, y uno de los más famosos son las cucarachas. A menudo, estas se ven atraídas por condiciones como la falta de limpieza y la humedad, que hacen que sean visitantes frecuentes.
Cómo mezclar cebolla y bicarbonato para eliminar a las cucarachas de casa: combinación casera efectiva
Con esta mezcla de dos ingredientes, puedes eliminar de manera sencilla a las cucarachas que aparezcan en tu casa. ¿Cómo prepararla?
Para eliminarlas, lo cierto es que puedes dejar de lado a los diferentes productos químicos que puedes encontrar, haciendo uso de una efectiva mezcla: la cebolla y el bicarbonato de sodio.
Cómo mezclar cebolla y bicarbonato de sodio para eliminar a las cucarachas
Mezclar bicarbonato con cebolla en polvo, con un poco de azúcar, crea un cebo para cucarachas. El azúcar y la cebolla atraen a los insectos y el bicarbonato, al ser ingerido, reacciona con su sistema digestivo.
Es fundamental mantener estas trampas lejos del alcance de mascotas y niños, aunque tanto la cebolla como el bicarbonato sean de uso doméstico.
Para que sea efectiva, tienes que saber además que es importante renovarla cada pocos días, ya que de lo contrario no causará el más mínimo efecto en las cucarachas. En concreto, el paso a paso para hacerlo es el siguiente:
- Picar la cebolla: pica finamente una cebolla pequeña o pásala por la licuadora para liberar más jugos y aroma.
- Añadir bicarbonato: mezcla la cebolla con una cantidad generosa de bicarbonato de sodio. Aunque las proporciones varían, se recomienda usar partes iguales o suficiente bicarbonato para cubrir la cebolla picada.
- Agregar azúcar (Opcional, pero recomendado): muchas versiones sugieren añadir una cucharada de azúcar en polvo para aumentar la atracción de los insectos.
- Colocación: distribuye la mezcla en tapas de frascos o recipientes pequeños y colócalos en lugares estratégicos como:
Los lugares en donde es más frecuente ver cucarachas dentro de casa
Las cucarachas suelen esconderse en zonas oscuras, cálidas y húmedas de la casa, siendo la cocina y el baño los lugares más comunes.
En concreto, puedes aplicar la mezcla en cuestión en grietas, detrás de los electrodomésticos o debajo de la pileta de la cocina, por nombrar algún ejemplo.





