Durante la época de bajas temperaturas, los casos de gripe y cuadros respiratorios son más normales de lo que creemos. Las guardias de los hospitales suelen llenarse de pacientes que asisten para tratar un simple resfrío, pero luego el examen médico revela que lo que padecen es una neumonía.
Cómo identificar si es un resfrío largo o ya es neumonía
A veces creemos que estamos sufriendo un "resfrío largo", pero en muchas ocasiones puede convertirse en un problema de salud más serio

Un resfrío que no se va puede ser neumonía: cómo reconocer las señales de alerta a tiempo
Sin embargo, no todos los virus evolucionan de la misma manera. Diario UNO dialogó con la Dra. Liliana Rolón, gerente médica de vittal y especialista en salud respiratoria para entender cuándo un simple malestar corporal requiere una consulta médica urgente y cómo prevenir complicaciones graves.
Recomendadas
Es normal que durante las épocas de bajas temperaturas nos resfriemos, pero ¿por qué los médicos advierten tanto sobre la neumonía en esta época?
El gran desafío que vemos en la práctica diaria es que muchas personas minimizan lo que sienten. Piensan que tienen un "resfrío que no termina de irse" y retrasan la consulta. La neumonía es una infección que afecta a los pulmones, provocada por bacterias, virus u otros microorganismos. Lo que hace es inflamar los alvéolos, lo que dificulta el intercambio normal de oxígeno y genera un compromiso respiratorio que puede ir de moderado a severo.
¿Cómo podemos darnos cuenta de que sentimos un resfrío común o que se trata de algo más grave?
Al principio los síntomas se parecen mucho, pero hay señales de alarma muy claras a las que debemos prestar atención. Como por ejemplo fiebre alta o persistente y escalofríos; tos que empeora o no mejora con el paso de los días; dificultad para respirar, sensación de falta de aire o dolor en el pecho al toser; decaimiento intenso o debilidad extrema; confusión o somnolencia, un signo que vemos seguido en adultos mayores. En los más pequeños hay que vigilar la respiración acelerada y el rechazo o dificultad para alimentarse. Si los síntomas persisten o empeoran tras una aparente mejoría, hay que consultar de inmediato.
Muchas personas suelen automedicarse cuando perciben síntomas de resfrío, ¿esto puede generar algún riesgo?
Es muy peligroso. Automedicarse, especialmente con antibióticos sin indicación profesional, puede enmascarar los síntomas, retrasar el diagnóstico correcto y favorecer la resistencia bacteriana. Si el cuadro es viral, el antibiótico no servirá de nada y solo empeorará el panorama a futuro.
¿Cómo podemos prevenir la neumonía?
Lo más recomendable es mantener al día el Calendario Nacional de Vacunación, ya que reduce drásticamente las formas graves de la enfermedad en los grupos de riesgo. También es muy importante contar con una buena rutina de higiene como lavarse las manos con frecuencia, ventilar los ambientes todos los días, no fumar.
Por último, si a un paciente ya le diagnosticaron neumonía, ¿cuáles son los pasos a seguir para recuperarse?
Lo primordial es cumplir el tratamiento indicado hasta el final, sin suspenderlo aunque se sienta mejoría. Es clave mantener una buena hidratación, guardar reposo, controlar la fiebre según las pautas médicas y asistir a los controles. Y, por supuesto, reconsultar de inmediato si reaparece la dificultad para respirar o la fiebre persistente. No hay que esperar: ante la duda, la consulta a tiempo salva vidas.