Hay que admitir que ponerse perfume en el cuello, las muñecas y en otras zonas del cuerpo resulta un gesto automático para millones de personas cada mañana. A todos nos encanta perfumarnos y sentir esa fragancia que tanto nos gusta allá por donde vamos. Nos sentimos más limpios, empoderados y con una mayor actitud.
Sin embargo, en ocasiones no se siente como debería o no dura lo suficiente en la piel. No hace falta rociarse el frasco entero, sino más bien hay que seguir ciertos trucos para que el aroma se impregne. A continuación, te explicamos qué tienes que hacer que el perfume dure más tiempo.
Existen varios factores que hacen que un perfume dure más o menos. Desde el pH de la propia piel (y si la tienes seca, grasa o sensible) hasta la humedad del ambiente pasando por la volatilidad de los ingredientes del perfume que estés usando, o incluso en qué partes del cuerpo lo aplicas.
Trucos para que el perfume dure más
Glamour en conversación con la farmacéutica especializada en dermocosmética y fundadora de una firma de cosméticos, Ana Santamarina, afirman que lo primero para que la fragancia se asiente bien es hidratar la piel. Así que lo ideal es, salirte de la ducha, aplicarte tu crema hidratante habitual, y luego perfumarte. Así, notarás como la humedad y el calor fijan más el aroma.
Por otro lado, expertos revelan que la piel absorbe mejor el perfume cuando hace calor y los poros están abiertos. Darse una ducha o un baño con agua tibia o caliente y a continuación secar la piel, especialmente los puntos de pulso, antes de aplicar el perfume ayudará a que la fragancia se adhiera mejor.
Además, es importante que el perfume tenga una molecula sintética llamada Iso E Super. Huele a limpio, con un aroma que aparece y desaparece a lo largo del día, y sus principales notas son amaderadas, almizcladas y ámbar. Cuando esta molécula se encuentra vaporizada sobre tu perfume hará que dure mucho tiempo más.
La forma en la que aplicas la fragancia influye mucho. Es importante siempre aplicar el perfume en las áreas de pulso como las muñecas, el cuello y detrás de las orejas para que el aroma se libere lentamente. Frotar las muñecas después de aplicar la colonia puede romper las moléculas y reducir su duración. Por otro lado, aplicar el perfume sobre la ropa puede ayudar a que el aroma dure más, aunque esto depende del tipo de tela.






