Dependiendo la variedad y la zona, en las provincias cuyanas como Mendoza, por ejemplo, las aceitunas se cosechan entre febrero y marzo. Con este producto natural que brindan los olivos, se pueden hacer muchísimas recetas, pero ninguna como las sabrosísimas aceitunas sajadas, una especialidad para chuparse los dedos.
Si bien las aceitunas se pueden degustar de miles de maneras, como por ejemplo verdes y negras naturales, griegas y arrugadas, o aliñadas de muchas formas, los que tiene el paladar más afinado, no pueden pasar por alto al sabor irresistible que tienen estas olivas sajadas.
Con un sabor característico único, las aceitunas sajadas son una marca registrada de la provincia argentina de Mendoza, como así también de varias regiones españolas.
En conclusión. Elaborar aceitunas sajadas en casa a partir de una receta fácil de realizar, es lo mejor que le puede pasar a las personas de buen paladar.
Esta receta de aceitunas sajadas con ceniza de jume es todo lo que está bien y es fácil de realizar.
Receta de aceitunas sajadas
Con buena predisposición y unas ganas enormes de tener en algún rincón de la casa unas exquisitas aceitunas sajadas, nada mejor que elaborar esta receta, que es para chuparse los dedos:
Ingredientes
- Aceitunas verdes
- Cenizas de jume
- Sal
- Agua
Preparación
- Colocar en un recipiente las aceitunas bien lavadas con agua, por unos tres días. Ir cambiándosela a diario.
- Al tercer día, realizar a cada aceituna tres cortes a lo largo.
- Preparar una lejía de ceniza de jume y dejar las aceitunas sumergidas entre 25 y 35 días, dependiendo el grado de amargor que se quiera lograr.
- Luego de ese tiempo, enjuagar todas las aceitunas y sumergir en una solución con sal por una semana, aproximadamente.
- Retirar las aceitunas del agua con sal y enfrascar. Las olivas que se vayan a consumir pronto, es preferible lavarlas y condimentarlas si se desea, o disfrutar de su sabor natural. Se pueden conservar las aceitunas en recipientes grandes, con algo de sal, para su mejor conservación, para luego ser lavadas con abundante agua, poco antes de consumirlas.







