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Cómo funciona el estudio del Conicet para detectar cáncer hereditario en familiares sanos

El servicio del Conicet permite detectar mutaciones en familiares sanos con una muestra simple. Se accede desde todo el país con derivación médica o consulta directa

Por Paola Alé

Si en una familia hay antecedentes de cáncer, existe en el Conicet Mendoza una opción para evaluar si otros integrantes también podrían tener una predisposición hereditaria. En el Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (Imbecu), un equipo del Conicet realiza estudios que permiten detectar si una persona sana tiene la misma mutación genética que ya fue identificada en un familiar.

El servicio se puede solicitar con derivación médica o por consulta directa. En todos los casos, primero se evalúa si la persona cumple con ciertos criterios clínicos, ya que no todos los antecedentes requieren este tipo de análisis. El objetivo es ofrecer una herramienta concreta para la prevención o la detección temprana, especialmente en familias donde el cáncer ya estuvo presente.

Cómo se realiza el estudio del Conicet

análisis genéticos imbecu 1

Analía Redondo, una de las integrantes del laboratorio, procesa una muestra.

Según información del Conicet, lo que se hace es tomar una muestra de la boca con un hisopo y llevarla a analizar en el laboratorio. A partir de esa muestra, se estudia si la persona tiene o no la misma mutación genética que fue detectada en un familiar.

“Se diseñan secuencias específicas de ADN para buscar esa alteración puntual. Luego se analiza y se entrega un informe claro al paciente”, explicó la investigadora del Conicet y directora del laboratorio, Laura Vargas Roig.

El servicio se puede solicitar con derivación médica o por consulta directa. En este último caso, el equipo debe realizar primero una evaluación para determinar si la persona cumple con los criterios necesarios.

Acceso desde todo el país

Uno de los puntos clave es que muchas personas pueden hacer la toma de la muestra en su casa. Con indicaciones del equipo, el paciente obtiene la muestra y la envía por correo, lo que evita traslados.

Esto facilita el acceso, sobre todo para familias que viven lejos de centros urbanos o especializados.

En Mendoza, la Ley 9055 establece la cobertura obligatoria de estos estudios a través del sistema público y la OSEP, tanto para pacientes con sospecha de cáncer hereditario como para sus familiares.

Quienes no tienen esa cobertura también pueden acceder de manera particular.

Desde el equipo destacan que este tipo de estudios permite actuar antes de que la enfermedad aparezca o detectarla en etapas tempranas, lo que mejora las posibilidades de tratamiento y reduce el impacto del cáncer en la vida de las personas.

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