Casi cuatro de cada diez casos de cáncer diagnosticados en el mundo están vinculados a factores prevenibles, según un estudio difundido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El informe, basado en datos de 185 países, pone el foco en la prevención como una herramienta clave frente a una de las principales causas de muerte global.
OMS y cáncer: las causas más prevenibles
Según informa EFE, el trabajo fue realizado por la Organización Mundial de la Salud junto con la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (AIIC) y se publicó en la antesala del Día Mundial contra el Cáncer, el pasado 4 de febrero. Según el relevamiento, de los 18,7 millones de casos detectados en 2022, unos 7,07 millones podrían haberse evitado.
El estudio identifica al tabaquismo como el principal factor evitable, responsable del 15% de los casos de cáncer a nivel mundial. Le siguen las infecciones (10%) y el consumo de alcohol (3%). Estas tres causas concentran buena parte del impacto prevenible de la enfermedad.
Además, casi la mitad de los casos evitables corresponde a tres tipos de cáncer: pulmón, estómago y cuello uterino. En el primero, el tabaco y la contaminación ambiental juegan un rol central, mientras que en los otros dos el vínculo está asociado a infecciones como Helicobacter pylori y el virus del papiloma humano (HPV).
“Es el primer análisis global que muestra hasta qué punto el riesgo de cáncer proviene de causas que podemos evitar”, explicó André Ilbawi, responsable del área de control del cáncer en la OMS.
Prevención del cáncer: diferencias por región y género
El informe también revela fuertes desigualdades. En los hombres, el 45% de los casos de cáncer serían prevenibles, mientras que en las mujeres la cifra baja al 30%. En ellos, el tabaco explica casi una cuarta parte de los diagnósticos; en ellas, las infecciones ocupan el primer lugar.
A nivel regional, Asia Oriental encabeza la lista con el mayor porcentaje de cáncer prevenible (44,6%), mientras que América Latina presenta el valor más bajo (28,6%). Europa del sur y Norteamérica muestran cifras similares, en torno al 36%.
Estrategias de prevención y políticas de salud
Desde la OMS insisten en que los resultados refuerzan la necesidad de políticas de prevención adaptadas a cada región. Entre las medidas clave se destacan el control del tabaco y el alcohol, la vacunación contra HPV y hepatitis B, la promoción de una alimentación saludable y el acceso al diagnóstico temprano.
Fuente: EFE.
Estas estrategias, señalan los expertos, no solo podrían salvar millones de vidas, sino también reducir el impacto social, económico y emocional que el cáncer genera en las familias y los sistemas de salud.
El informe vuelve a dejar un mensaje claro: una parte significativa del cáncer no es inevitable. La prevención, respaldada por ciencia y políticas públicas, puede marcar la diferencia entre enfermar o no.






