Tener un girasol es uno de los mayores anhelos entre los amantes de las plantas. Esto se debe a que tienen una floración exuberante y encantadora, así que embellecen el jardín y lo llenan de color. En este artículo, te enseñamos cómo cultivar un girasol en el mes de septiembre, ya que puede ser una tarea delicada.
Los girasoles de la especie Helianthus annuus, son cultivos originarios de Norteamérica y Centroamérica. Crecen bien en lugares secos y abiertos como prados, praderas y llanuras. Las zonas de bosque y estepa, excepto la parte meridional de la estepa, también proporcionan el entorno ideal para el cultivo de girasoles.
Esta encantadora planta suele cultivarse en zonas templadas cálidas, aunque dependiendo la variedad puede adaptarse a una amplia gama de climas. A continuación, te dejamos toda la información que tienes que saber para cultivar girasoles en el jardín de casa.
La planta ideal para sembrar en septiembre
Los expertos de Picture This revelan que para cultivar girasoles, hay que plantar las semillas directamente al aire libre después de la última helada, en un suelo bien drenado y a pleno sol. Es importante colocar las semillas a una distancia de 15 cm entre sí. Cabe destacar que solo las variedades más pequeñas son aptas para cultivar en macetas.
En lo que respecta al riego, esta planta tiene un sistema de raíces profundo que le permite tolerar la sequía. Lo ideal es regar dos veces por semana, aunque durante la temporada de crecimiento hay que aumentar la frecuencia para hacer un riego más profundo.
Los girasoles prosperan con un fertilizante equilibrado y alto en fósforo que se debe aplicar mensualmente durante la temporada de crecimiento. Después de la aplicación hay que regar para mejorar la absorción de nutrientes. En otoño hay que dejar de utilizar abono, porque la planta entra en estado de reposo.
Por último, otro detalle para tener en cuenta sobre el cuidado de los girasoles es que a principio o finales de primavera se deben podar. Hay que eliminar tallos y flores muertas, así como también brotes laterales, para mejorar la circulación de aire, el acceso a la luz, y prevenir enfermedades.
Teniendo en cuenta esa guía de cuidados, puedes sembrar esta planta en casa, y disfrutar de sus encantadoras flores amarillas.




