Monstera: cómo cuidar la planta en invierno para potenciar su crecimiento
En su hábitat natural, la Monstera acostumbra a crecer bajo la sombra de grandes árboles en selvas cálidas y húmedas, lo que le otorga una resistencia envidiable en interiores, pero también la hace vulnerable a los cambios bruscos cuando cambian las estaciones.
En consecuencia, para mantener su belleza intacta y asegurar que sobreviva a los meses más fríos del año, es fundamental adaptar su rutina de cuidados, comprendiendo que la planta entra en un periodo de reposo vegetativo donde sus necesidades nutricionales y ambientales cambian por completo.
En este sentido, uno de los consejos de jardinería que jamás tenés que olvidar pasará por adaptar el riego a la estación. En invierno, solo se deberá hidratar cuando el sustrato esté seco al tacto. Es fundamental no encharcar porque sus raíces se pudrirán. En sintonía, la maceta debe tener un buen drenaje.
En la misma línea, la Monstera prefiere ambientes húmedos, por lo que será importante rociar sus hojas o colocar un recipiente con agua cerca para aumentar la humedad ambiental, más todavía si se encuentra en una zona de la casa donde llega el calor seco del calefactor o del aire acondicionado.
En lo que concierne a la iluminación, la Costilla de Adán prefiere luz indirecta brillante. Teniendo en cuenta que en esta época los rayos de sol son pocos y débiles, se recomienda exponerla al exterior en horas de la siesta para acelerar su desarrollo.
Por otro lado, la nutrición será clave en el crecimiento de la planta, por lo que se sugiere aplicar abono solo una vez al mes. Entre las opciones sugeridas, se destacan:
- Posos de café: mejoran el drenaje y aportan nitrógeno.
- Cáscaras de huevo trituradas: aporta calcio y ayuda a mantener el pH adecuado del sustrato.
- Compost orgánico: aporta materia orgánica, nutrientes y mejora la estructura del sustrato.
Finalmente, uno de los consejos de jardinería más importantes para la Monstera pasará por elegir un sustrato suelto, aireado y rico en materia orgánica, siendo lo mejor una mezcla de tierra para plantas de interior con fibra de coco.




