El Challao ha tenido un enorme crecimiento turístico. Visitantes que provienen de Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba lo eligen por la tranquilidad del lugar y porque desde allí en pocos minutos pueden llegar al centro mendocino. O bien a algunos de los centros comerciales que no están alejados de la ciudad.
Pero tanto turistas como residentes en esa zona del oeste, se unen en una misma crítica que es el estado de la ruta, a partir del ingreso mismo a El Challao. Durante los fines de semana es normal ver miles de mendocinos que deciden pasar algunas horas allí por su atractivo natural, más allá de que se ven varios sectores muy descuidados.
Después de la rotonda que conduce al Santuario de la Virgen de Lourdes, es evidente el deterioro que presenta la avenida Champagnat, en donde además de algunos comercios gastronómicos, se ha situado un importante número de condominios privados y countries, que obligadamente deben transitar por esa arteria.
Las quejas de los vecinos pasan desapercibidas para Vialidad provincial, organismo encargado. El problema es que a medida que pasan los meses, el uso por parte de los automovilistas o simplemente las tormentas, agudizan el mal estado del pavimento, lo que torna muy complicado circular en condiciones normales.
El panorama se agrava en la zona del Mirador, camino a Divisadero Largo y San Isidro hasta llegar al puente de Papagallos, donde el estado de la ruta supera cualquier calificativo negativo. Justamente a metros del Mirador, un par de líneas de colectivos tienen parada y son estos vehículos también los que sufren el mal estado del camino.
Los vecinos de El Challao, comentando esta situación, se sienten abandonados, porque ningún intendente se ha acercado para conocer sus necesidades. Muchos viven allí desde hace más de 20 o 30 años, y sus quejas se suman a aquellos que habitan en complejos privados, que diariamente deben trasladarse a distintas zonas de Mendoza para desarrollar su actividad.
Vialidad provincial se hace cargo
El arquitecto Diego Kotlik, subadministrador de Vialidad provincial, comentó que "se está proyectando por instrucción del administrador, El arquitecto Oscar Sandes, distintas obras. Una es la repavimentación del circuito chico, que es el que rodea al santuario; otra etapa es la repavimentación hasta el último barrio que se ha emplazado, sea clandestino o no, y la tercera etapa es proyectar la repavimentación de todo el circuito. Esto ya está en agenda de Vialidad, pero es necesario tener el presupuesto en la mano".




