Historias

Se recibió de abogado y el primer abrazo fue para sus abuelos: la historia que emocionó en la UNCuyo

Santiago López terminó Derecho este lunes. Antes de celebrar con amigos y familiares, buscó a sus abuelos, que hicieron un enorme esfuerzo para acompañarlo

Los carteles, los abrazos y los gritos de festejo ya estaban listos al pie de las escaleras de la Universidad Nacional de Cuyo. Santiago López acababa de rendir la última materia de Derecho y, a sus 23 años, ya era abogado.

Sin embargo, cuando llegó el momento de salir y encontrarse con familiares y amigos, tuvo una prioridad muy clara.

Bajó las escaleras y fue directo a abrazar a sus abuelos.

La escena quedó registrada en un video que rápidamente emocionó a quienes la vieron. Del otro lado lo esperaban Ana María Ramírez, de 77 años, y Demesio Pereira, de 84, sosteniendo con orgullo un cartel que decía: "Soy abogado".

Para ellos no era un día cualquiera.

Toda la familia y la emoción de los abuelitos, en primer plano. El frío y la salud no impidieron que estuvieran presentes.

Toda la familia y la emoción de los abuelitos, en primer plano. El frío y la salud no impidieron que estuvieran presentes.

Era el día en que su nieto alcanzaba un sueño que también sentían un poco propio.

Ana María fue ama de casa durante gran parte de su vida, aunque también trabajó como manicura y peluquera para ayudar a sostener a la familia. Demesio, por su parte, se dedicó durante décadas a la electricidad. Ambos apenas pudieron terminar la escuela primaria.

La vida los llevó temprano al trabajo, a los esfuerzos cotidianos y a las responsabilidades de una época en la que estudiar muchas veces era un privilegio difícil de alcanzar.

Quizás por eso la emoción era todavía mayor.

El abuelo que hizo un esfuerzo enorme para no perderse el egreso de su nieto: tuvo un ACV y apenas puede caminar

Demesio, además, hizo un esfuerzo enorme para estar presente.

En 2019 sufrió un accidente cerebrovascular mientras trabajaba. Estaba realizando una instalación eléctrica cuando se descompensó y permaneció cerca de una hora tendido sobre el techo de una vivienda hasta que pudieron asistirlo.

Desde entonces su movilidad quedó seriamente afectada.

Caminar le resulta difícil y, según cuenta la familia, a veces también se muestra algo desorientado.

Demesio tiene 84 años y en 2019 sufrió un ACV mientras trabajaba como electricista en el techo de una vivienda. Estuvo tendido una hora y media hasta ser auxiliado. Pero nada lo rindió.

Demesio tiene 84 años y en 2019 sufrió un ACV mientras trabajaba como electricista en el techo de una vivienda. Estuvo tendido una hora y media hasta ser auxiliado. Pero nada lo rindió.

Pero nada de eso le impidió asistir a la recibida de su nieto.

Con ayuda de sus seres queridos logró llegar hasta la universidad para esperar ese momento.

Y Santiago sabía perfectamente lo que significaba ese esfuerzo.

Por eso fue a buscarlos primero.

"Mis abuelos estaban abajo esperándome y lo primero que hice fue ir a saludarlos", cuenta.

La videollamada con sus otros abuelos que no pudieron asistir

Sin embargo, la historia tiene otro capítulo igual de conmovedor.

Antes incluso de bajar las escaleras y encontrarse con quienes estaban en la UNCuyo, Santiago hizo una videollamada.

Quería compartir la noticia con sus otros dos abuelos: Hermes López y Elsa Cialone.

Ellos también habían esperado ese día durante años, pero ya no pueden caminar con facilidad y no pudieron asistir.

"Mis otros abuelos no pudieron ir a la recibida porque casi tampoco pueden caminar y ya no había forma de llevar a todos. Pero hicimos una videollamada apenas salí de rendir, incluso antes de que saliera a recibir a amigos y familiares abajo", relata.

La felicidad de la recibida por las calles de Mendoza. El premio al esfuerzo.

La felicidad de la recibida por las calles de Mendoza. El premio al esfuerzo.

El gesto dice mucho de la relación que mantiene con ellos.

Mientras muchos recién graduados corren hacia los festejos, los amigos o las fotos, Santiago eligió detenerse unos minutos para agradecer. Primero con un abrazo.

Después con una videollamada.

Y recién entonces comenzó la celebración.

Los abuelos, el nieto y un esfuerzo compartido

La imagen de Demesio y Ana María esperando orgullosos al pie de las escaleras resume una historia de esfuerzo compartido.

La de dos personas que tuvieron pocas oportunidades de estudiar, pero que jamás dejaron de valorar la educación.

La de unos abuelos que, pese a las dificultades de la edad y la salud, hicieron todo lo posible para estar presentes.

Ana María, Demesio y el orgullo de ver a un nieto convertirse en profesional.

Ana María, Demesio y el orgullo de ver a un nieto convertirse en profesional.

Y la de un nieto que entendió que, antes de cualquier festejo, había personas que merecían ocupar el primer lugar.

Por eso, más allá del título universitario, el momento que emocionó a todos no fue el de la aprobación final sino el abrazo.

El abrazo de un joven abogado con quienes lo acompañaron toda la vida y que, orgullosos, lo esperaban al pie de la escalera para verlo cumplir su sueño.