Así, mientras el año pasado cruzaron por el Paso Cristo Redentor con destino a Chile, 149.156 mendocinos entre el 1 y el 31 de enero, este año lo hicieron 186.518 turistas.
Todo esto a pesar de las demoras para hacer aduana, las tormentas y sus respectivos aludes, y las marejadas en Viña del Mar. Nada detuvo la marcha de los locales hacia Chile.
Viajar a Chile en enero y las clásicas demoras en el Cristo Redentor
Si bien las demoras para cruzar a Chile por el Paso Cristo Redentor son un clásico de enero en todas las temporadas de verano, este año los turistas se vieron particularmente afectados por la situación. Sobre todo los que decidieron hacer ese mini viaje que consiste en pasar en año nuevo en la costa chilena, ver los fuegos artificiales y volver.
Parece una idea entre divertida y bucólica, pero para hacerla este año, las demoras fueron más o menos las mismas que las de un viaje a Mar del Plata: hubo gente que esperó hasta 14 horas en la aduana chilena Los Libertadores. Si el cálculo era ir y volver en dos o tres días, había que calcularle 14 horas más perdidas en realizar las interminables filas de vehículos.
Por otra parte, los tour de compras, costumbre que comenzó a incrementarse este año por la conveniencia de precios de la indumentaria, electrodomésticos y productos de electrónica en el Chile en comparación con Argentina, nunca pararon en verano, si bien disminuyeron, los compradores siguieron viajando solo por el día y con ese fin.
Las demoras en el Paso Cristo Redentor provocaron también un incremento en la utilización del Paso Pehuenche, ubicado en Malargüe, pero la distancia es mucho más alta y es un paso complicado por la nieve, aunque esta temporada no sucedió. De todas maneras, por allí cruzaron muchas menos personas que por el Cristo Redentor, pero eso sí: sin demora alguna. Para cruzar por el Pehuenche, hay que tener en cuenta que la ciudad más importante cercana es Talca.
Los inconvenientes en Chile que no amedrentaron a los turistas a viajar
Enero fue realmente movido en Chile, y no solo por las demoras en el Paso Cristo Redentor. Hubo, además, muchísimas lluvias en cordillera que provocaron aludes por los que la Ruta 7 estuvo cortada durante casi un día, si bien disminuyeron los accidentes con camiones que tuvieron a mal traer a los turistas durante buena parte del 2024.
Por otro lado, los factores climáticos fuera de lo común también complicaron la estadía en la costa de Chile: puntualmente las marejadas, olas de gran tamaño que, según expertos, suelen producirse más en otoño y en invierno y provocan, literalmente que la playa desaparezca, este año ocurrieron en enero.
Por último, algunos casos de inseguridad: robos de equipaje, utilizando el método de los inhibidores de alarma -un formato que no es nuevo y se ha utilizado en diversas oportunidades en Chile- y otros utilizando "engaños" como el que le ocurrió a una pareja de turistas mendocinos a los cuales les pincharon una rueda de la camioneta para que se detuvieran en el camino y robarles sus pertenencias.
Sin embargo, todas estas "contras", no producen que los mendocinos dejen de poblar las playas de Chile, sobre todo las de Reñaca, donde por algunos momentos parece que la cantidad de personas con equipos de mate supera las de la costa argentina.
Ahora hay que esperar los números de febrero, para poder tener la foto completa de la temporada de verano 2025 en Chile.






