Si hay algo que les hace una devolución pequeña a tanta entrega por el prójimo a los bomberos voluntarios, es celebrar su día marchando junto a sus compañeros, vistiendo su uniforme, y recibiendo en el recorrido -aveces pequeño, alrededor de la plaza del pueblo- el reconocimiento de los vecinos y su cariño, además de la admiración de los más jóvenes, en los que pueden anidar la semilla de la vocación y empujarlos a sumarse a esa fila en el futuro. Pero el coronavirus y la cuarentena consecuente, este año hicieron que el 2 de junio, Día del Bombero Voluntario en el país, fuera distinto. Ni mejor, ni peor, sólo distinto.
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Un bombero del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz tuvo unos momentos de reflexión durante la guardia, y se sentó a escribir una carta, en la que expresa sus sentimientos. Su autor es Xavier Vieyra, aunque él quería que lo publicaran sus colegas del área de prensa del cuartel godoicruceño en forma anónima. Lo emotivo y el valor de la misiva hicieron que fuera injusto no conocer la identidad de quien lo escribió.
La emotiva carta de un bombero
"Este 2 de junio fue distinto por la pandemia mundial que se está atravesando. Todos los años son de entera felicidad, risas, abrazos, visitas de vecinos, escuelas y familiares. Pero a pesar de todo cada bombero sintió todo el cariño que los habitantes demostraron en todo el día, a través de las redes sociales. Nuestro Instagram y Facebook explotaron de buenos deseos, agradecimientos y mucho cariño. Hubo tortas de vecinos, decoraciones en las casas de distintos barrios que se vieron en la caravana y sirenazo, que fue en horas de la tarde. La sirena mayor tocó dos veces, al inicio del día y cuando las autobombas salían a dar el paseo por todo el departamento godoicruceño.
También en horas de la tarde vecinos, el intendente Tadeo García Salazar y algunos de sus funcionarios se presentaron en la institución para brindar un aplauso a todos los integrantes del cuerpo.
A pesar de todos los cambios que afectaron nuestra vida cotidiana, tanto personal y bomberil seguimos presentes en todo momento. Nuestra segunda casa se adaptó para cuidar a todos los bomberos que seguían con la llama viva. Se colocó una bacha para que todos los que ingresen realicen la desinfección correspondiente, alcohol en gel en distintas ubicaciones, desinfecciones de las movilidades durante tres veces al día y cuando volvía de prestar colaboración se volvía a realizar el protocolo.
Pese a la pandemia, nunca se dejó de ayudar a la comunidad y la gente es muy agradecida. Por ejemplo una vez se asistió a un accidente de tránsito y lamentablemente no se pudo hacer mucho ya que la persona habría fallecido. Para todos fue muy triste porque siente el dolor de la persona. Se pone en el lugar de la familia y algunas veces uno llora por el dolor de los demás.
Sin pensarlo y sin planearlo, una semana después la familia nos hizo llegar una invitación al personal que asistió al accidente, para conocernos y para que conozcamos cómo fue el esposo, padre y abuelo. Fue una reunión muy emotiva y que quedará presente en nosotros en todo momento".
Este texto representa en forma corporativa, sin dudas, el sentimiento de la gran mayoría de aquellos que disponen su tiempo y arriesgan su vida y salud por ayudar a los demás, no sólo combatiendo las llamas de un incendio, sino miles de otras situaciones de salvatajes o rescates, para las cuales se preparan por años, y que el 90% del resto de la sociedad no se atreve ni a soñarlas. Por eso: Feliz Día a los bomberos voluntarios mendocinos.


