Un gran conocedor de ballenas y del mundo marino
Peter Mieras vive junto a su esposa, Kathy Johnson, en Barkley Sound en Canadá, donde operan un servicio de buceadores para turistas por lo que están acostumbrados a visualizar distintas criaturas acuáticas: ballenas, leones marinos, focas y una gran cantidad de peses que se alimentan en su bahía.
A principios de noviembre Mieras tuvo un primer encuentro con una ballena jorobada y no se produjo en alta mar, sino que, mientras revisaba las líneas de anclaje desde el muelle alcanzó a verla nadando a su lado: "Es la primera vez en 20 años y en miles de inmersiones".
Cuando pensó que la anécdota de su encuentro sería único en la vida, la Madre Naturaleza lo superó una semana después.
Una desgracia con suerte y más que suerte
Peter Mieras es amante de la fotografía y de los videos, es así que le gusta tomar registros del mundo marino con una cámara que filma videos de 360 grados. Cuando la estaba probando se le cayó en las profundidades del Océano Pacífico.
Así mismo lo relató el aventurero: "Mientras la estaba probando al final del muelle, el sedal se rompió y la cámara se hundió", y como tenía un peso para mantenerla estable, se mantuvo en posición vertical cuando aterrizó en el fondo del océano.
"Quise bucear y sacarla, pero luego comenzaron a llegar las anchoas y los leones marinos, así que no quería entrar al agua para no perturbar su comportamiento", explicó Mieras.
Luego de que las anchoas y leones marinos se retiraron de la zona, pudo descender a buscar la cámara y, al revisarla, sus ojos no podían creer las imágenes en video que captó.
Las imágenes más bellas de ballenas jorobadas
Según informó el prestigioso sitio Animal Bank, las ballenas jorobadas son conocidas "como la ballena de las grandes alas por sus grandes aletas pectorales que llegan a medir alrededor de 5 metros. Se le llama jorobada o yubarta por la costumbre de arquear el lomo antes de sumergirse. Su nombre científico es Megaptera novaeangliae".
"Miden hasta 18 metros y las hembras son más grandes que los machos. Poseen un peso promedio de 40 toneladas. Se encuentran en los dos polos y en la época de invierno migran a aguas más cálidas para tener sus crías y aparearse", detalla el sitio web.
Regresando a la historia, Mieras expresó: "Recogí la cámara al día siguiente y descargué las imágenes y no podía creer lo que había obtenido". Es que las imágenes captaron en video la acción de las ballenas jorobadas; fue así que recopiló dos clips y los publicó en un video de un minuto en las redes sociales y en su canal de YouTube.
Las imágenes muestran una "bola de cebo" de anchoas que se va juntando y cerrando antes que la ballena jorobada aparezca con el objetivo de alimentarse de ellas. Cuando los peces pequeños se ven amenazados, realizan este tipo de bolas para aparentar ser más grandes y lograr que el depredador desista de su ataque. Sin embargo, esto no sucedió porque la ballena fue a por ellas de igual manera.
El video tiene más de 14 mil visitas, y se transformó en un caso de captura en imágenes de video de una ballena jorobada en acción por mero error y fortuna.




