Historias

"Búsquenme en el campanario": el misterio de la argentina que habló con la Virgen y llegó al Vaticano

Gladys Quiroga, una ama de casa de San Nicolás, protagonizó uno de los episodios de fe más impactantes del país, y terminó con el reconocimiento de la Iglesia

El inicio de esta impresionante historia se remonta a septiembre de 1983. En aquella época, Gladys Quiroga de Motta, una ama de casa de vida sencilla y humilde, comenzó a experimentar manifestaciones sobrenaturales en su hogar. Según su propio testimonio, la Virgen María se le presentaba en visiones para transmitirle mensajes de guía espiritual y oración.

La mujer habló varias veces con la Virgen y su historia llegó al Vaticano.

El insólito descubrimiento en la catedral

Sin embargo, una indicación en particular cambiaría para siempre la dinámica del pueblo y del país: "Búsquenme en el campanario", le habría repetido la santísima una y otra vez.

Ante la insistencia del mensaje, las autoridades eclesiásticas locales decidieron investigar el templo principal de la ciudad. Para sorpresa de los sacerdotes, al subir al oscuro y olvidado campanario de la catedral de San Nicolás, encontraron abandonada una imponente imagen de madera de la Virgen del Rosario.

Las descripciones de la mujer coincidían exactamente con el descubrimiento.

La escultura no era una figura cualquiera: había sido enviada desde Roma y bendecida por el Papa León XIII a fines del siglo XIX, pero había permanecido guardada entre el polvo y el olvido durante décadas.

Las dimensiones del descubrimiento coincidían de manera exacta con las descripciones minuciosas que la mujer había detallado en sus relatos cotidianos.

Un fenómeno que llegó a Roma

La noticia del descubrimiento y las continuas revelaciones hicieron que, en cuestión de meses, miles de peregrinos de todas las provincias argentinas comenzaron a movilizarse hacia la localidad bonaerense.

Todo esto terminó derivando en la construcción de un monumental santuario a orillas del río Paraná, erigido en el lugar exacto que la Virgen le habría señalado a Gladys durante sus charlas.

Durante años, la Iglesia católica mantuvo una postura de extrema cautela, analizando cada uno de los mensajes proféticos y la coherencia del testimonio de la mujer. Finalmente, tras más de tres décadas de minuciosas evaluaciones teológicas y psiquiátricas, la institución brindó su respaldo definitivo.

En mayo de 2016, el obispo Monseñor Héctor Cardelli declaró formalmente el carácter sobrenatural de las apariciones. Así, con la anuencia del Vaticano, el culto fue reconocido oficialmente, consolidando a San Nicolás como uno de los epicentros de peregrinación mariana más relevantes de América Latina.

En pocas palabras

  • Apariciones marianas: la historia de Gladys Quiroga y el misterio de la Virgen en San Nicolás.
  • Descubrimiento insólito: hallazgo de una imagen de la Virgen del Rosario en el campanario de la catedral.
  • Reconocimiento eclesiástico: la Iglesia católica validó las apariciones y el culto fue reconocido oficialmente.
Resumen generado por Thinkindot AI

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